El enfrentamiento entre el candidato de Unidos por Tucumán Roberto Sánchez, y el gobernador de la provincia Osvaldo Jaldo, tuvo un capítulo en el Congreso de la Nación.
Sánchez criticó en la sesión del miércoles en la Cámara de Diputados la candidatura de Jaldo a la que calificó como «estafa electoral».
El diputado radical viene insistiendo en que la candidatura de diputado nacional del primer mandatario contradice los principios de la Constitución y a todas luces representa una mala práctica que hay que desterrar.
Sánchez realizó una presentación en la Cámara Nacional Electoral para que se le prohíba a Jaldo ser candidato. Pero también, insiste en el ámbito político con el cuestionamiento. No terminan allí sus críticas, califica al gobernador de «autoritario» y sostiene que sus modos de llevar adelante la gestión es similar a la de un «patrón de estancia».
El ex intendente de Concepción afirma que Jaldo amedrenta a sus adversarios políticos y busca someter a los que piensan diferente. No tolera el disenso, sostiene.
No deja de remarcar el cambio de actitud política de Jaldo al afirmar que se separó del bloque Unión por la Patria en el inicio de la gestión de Javier Milei, y mandó a votar a los tres diputados del bloque Independencia todos los proyectos presentados por el gobierno nacional. Sin embargo, dice que ahora se muestra crítico a la gestión libertaria.
Sánchez aprovechó la presencia en el recinto del Jefe de Gabinete Guillermo Francos, para hacer sus críticas al gobernador Jaldo y uso su intervención para preguntarle al funcionario nacional sobre la posición del gobierno del que forma parte frente a las candidaturas testimoniales.
Con esta movida, el diputado Roberto Sánchez no solo ha mantenido viva la confrontación política en Tucumán, sino que la ha proyectado a la agenda nacional, posicionándose como el fiscal de las acciones del gobernador Jaldo y elevando el debate sobre la legitimidad de las candidaturas testimoniales.