Hugo Moyano fue reelegido hasta 2029 como titular de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, donde seguirá secundado por Jorge Taboada, de Chubut, pero el dato relevante para la feroz interna del sindicato es que borraron de la cúpula a Marcelo “Feúcho” Aparicio, el dirigente enfrentado con el líder del gremio y a quien se lo vincula más estrechamente con Pablo Moyano.
Así se decidió esta tarde en el congreso ordinario de la Federación, que tuvo lugar en el predio del Club Camioneros ubicado en Esteban Echeverría, provincia de Buenos Aires, donde también se concretó el ascenso de Jerónimo Moyano, de 26 años: pasó de la Secretaría de la Juventud a ser designado al frente de la Secretaría Gremial e Interior, virtual número 3 del sindicato, en lugar del histórico dirigente Pedro Mariani.
Además, fueron ratificados en sus puestos otros hijos de Moyano en el secretariado: Hugo Antonio, diputado electo de Fuerza Patria, mantendrá la Secretaría de Coordinación de Asuntos Jurídicos, mientras que Karina continuará como titular de la Secretaría de la Mujer.
También se incorporó a la Federación el cotitular de la CGT Octavio Argüello, dirigente de confianza de Hugo Moyano, en la Secretaría de Políticas, que fue creada ahora.
En el anterior congreso, realizado en diciembre de 2021, Moyano había desplazado a su hijo Pablo de la Secretaría Adjunta debido la fuerte pelea que tuvieron por la crisis de la obra social, mientras que Aparicio, con quien por entonces tenía una buena relación, quedó como primer vocal titular de la Federación.
Conocido por su apodo de “Feúcho”, este dirigente tiene un rol estratégico en el Sindicato de Camioneros de CABA y Provincia de Buenos Aires: es su secretario Gremial y hasta no hace tanto tiempo el jefe del sindicato le tenía tanta confianza que lo designó en reemplazo de su hijo Pablo para destrabar conflictos muy difíciles como el de Mercado Libre o el del reclamo de indemnizaciones por la concesión de la recolección de residuos en CABA.
De todas formas, el primer vocal de la Federación será ahora Andrés Miño, delegado representante de la delegación de Zona Norte de Camioneros, a quien se lo considera alineado con “Feúcho” Aparicio.
La figura de Aparicio quedó en medio de la interna de Camioneros desde que estrechos allegados a Hugo Moyano trataron de involucrarlo con el presunto fraude con fondos de un hotel que el gremio tiene en Mar del Plata y por el que los dirigentes Paulo Villegas, secretario Tesorero, y a Claudio Balazic, secretario Administrativo, fueron desplazados de sus cargos por el jefe sindical.
Luego de ese episodio, fueron arrojados volantes frente a la sede del sindicato con un mensaje: “Marcelo Aparicio dejá de robarle a Hugo M., vos también participaste”. La intención de esa volanteada era desgastarlo y forzarlo a que renuncie, según deslizaron en Camioneros.
Sin embargo, Aparicio no sólo permaneció en su cargo sino que sus allegados promovieron asambleas en empresas de recolección de residuos de CABA con expresiones de apoyo a ese dirigente y amenazas contra los que tratan de desplazarlo: “Los traidores se tendrán que hacer cargo y pagarán su culpa”, advirtió un delegado, tal como apareció en un video que circuló en las redes sociales.
Esta semana, el conflicto interno se consolidó en la rama de recolección de residuos cuando José “Teta” Garnica, secretario de la Rama de Recolección del Sindicato, le echó la culpa a Aparicio -sin nombrarlo- porque los trabajadores no cobraron indemnizaciones: “Alguien se equivocó, alguien firmó lo que no tenía que haber firmado y nos garchó”, dijo a un grupo luego de una reunión con los empresarios de la actividad.
Ahora, de todas formas, la atención del mundo Camionero está puesta en el vertiginoso ascenso de Jerónimo Moyano, el menor de la familia, a quien su papá hace años que lleva a todas las reuniones políticas y sindicales para que empiece a foguearse y pueda tener más protagonismo.
“Jero” es hijo de Hugo y Liliana Zulet, la tercera esposa del jefe de Camioneros. Estudió Derecho, pero abandonó la carrera. Su vínculo es muy bueno con sus hermanastros Facundo, Hugo Antonio y Karina, pero Pablo, el mayor de todos, casi no le habla: de alguna forma, según quienes conocen la interna familiar, Jerónimo termina pagando el costo por la mala relación que tienen su mamá y el ex cotitular de la CGT, hoy alejado del sindicato.
Su rostro se hizo conocido a raíz del polémico encuentro de Hugo Moyano y Alberto Fernández, en agosto de 2020 en la Quinta de Olivos, cuando al líder de Camioneros, su esposa y Jerónimo fueron a comer un asado, del que participó Fabiola Yáñez, desafiando las estrictas restricciones de la cuarentena obligatoria.
La foto de los 5 posando sonrientes y sin barbijo, a diferencia de lo que sufría el resto de los argentinos, dejó al descubierto algunos de los privilegios de los que gozaban el Presidente y sus amigos.
Ahora, luego de acompañar a su papá en la presidencia del Club Independiente y de ocupar las secretarías de la Juventud del sindicato y de la Federación, Jerónimo Moyano tendrá un cargo clave desde el que deberá recomponer un armado nacional de Camioneros que muestra disidencias en muchas provincias.
