Durante la tarde del domingo, la situación de José Alperovich dio un giro abrupto y cargado de tensión. Pocas horas después de celebrar una ceremonia nupcial discreta y reservada en Puerto Madero junto a Marianela Mirra, el exgobernador de Tucumán tuvo que ser llevado de urgencia desde su casa al Hospital Italiano de Buenos Aires.
En dicho centro, finalmente los médicos decidieron intervenirlo quirúrgicamente. Lo que inicialmente empezó a difundirse en redes como una versión no confirmada —que hablaba de una posible apendicitis— terminó siendo corroborado por su círculo íntimo, que divulgó el primer informe médico oficial para despejar dudas.1
De acuerdo con la información oficial dada a conocer, Alperovich experimentó un dolor abdominal repentino que generó preocupación inmediata en su vivienda. Tras la evaluación médica correspondiente, se determinó que padecía una apendicitis avanzada, lo que obligó a realizar una cirugía sin demora.
La intervención fue realizada por el cirujano Ricardo Mentz. Según detalla el parte difundido, el procedimiento salió de manera favorable y se confirmó que no había signos de peritonitis, un dato clave que disminuye de forma notable la posibilidad de complicaciones severas derivadas de infecciones.

En este momento, Alperovich continúa hospitalizado en la Unidad de Terapia Intensiva, donde permanece bajo observación cercana. Se informó que está lúcido y clínicamente estable, y que, si sigue respondiendo bien, podría pasar a una habitación común en el transcurso de los próximos días.
La hospitalización tomó un cariz aún más singular debido al momento en que ocurrió. La emergencia sanitaria irrumpió justo cuando Alperovich y Marianela Mirra atravesaban las primeras horas de su flamante unión civil. La dupla había oficializado el vínculo hacía muy poco, en un acto reservado en Puerto Madero, realizado bajo absoluto sigilo: sin celebración, sin público y únicamente con la presencia de los testigos requeridos por ley.
Conviene recordar que Alperovich no atraviesa su situación médica como un ciudadano más. El exmandatario tucumano cumple arresto domiciliario tras haber sido sentenciado por la Justicia provincial por nueve episodios de abuso sexual, contemplando cargos simples y agravados.
La derivación urgente al Hospital Italiano —centro con el que, según Ángel de Brito, el exsenador tendría una relación cercana a través del vicedirector— abrió un capítulo adicional desde el punto de vista jurídico.

Voceros del ámbito judicial señalaron que cualquier desplazamiento del condenado fuera de su vivienda debe formalizarse en el expediente para que la denunciante sea notificada. Durante el ingreso hospitalario surgieron interrogantes sobre si ese procedimiento había sido realizado correctamente, considerando la rapidez con la que se desarrolló la situación médica.
