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El Gobierno aumentó casi un 50% la partida presupuestaria de Capital Humano

En vísperas del lanzamiento de un plan de reconversión de los planes sociales que se gestionan en su área, la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello cierra el año con importantes refuerzos presupuestarios. De hecho, su ministerio se ubica primero en el podio con una partida que, a lo largo del año, se incrementó en casi un 50%.

Semejante aumento se explica, en buena parte, a que el presupuesto del Ministerio de Capital Humano incluye la Anses, organismo a cargo del pago de las jubilaciones, pensiones y las asignaciones familiares. En virtud de la actualización por la fórmula de movilidad, estos montos tuvieron un importante incremento este año, lo que obligó al Ministerio de Economía a llevar el crédito inicial de $50 billones a $74,3 billones.

Contrario a lo que sucedió el año pasado, cuando el gasto previsional cayó 15,1% real, en 2025 mostró una fuerte recuperación y acumuló un incremento del 11,8% en once meses, señaló en su último informe la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). Esto obedece a que el esquema de movilidad atado al índice de precios al consumidor (IPC) con dos meses de rezago generó aumentos reales al inicio del año, ya que los ajustes tomaron inflaciones pasadas más altas que las corrientes.

A medida que la inflación mensual se estabilizó en niveles bajos, la movilidad comenzó a incorporar variaciones de precios menores, lo que redujo gradualmente el ritmo de crecimiento real del gasto, explicó la OPC.

Las asignaciones familiares –entre las que se incluye la Asignación Universal por Hijo (AUH)- también tuvieron un incremento por encima de la inflación acumulada; según la OPC, en once meses subieron el 12,6% interanual debido a que, al igual que el gasto previsional, se actualiza por el índice de movilidad.

El presupuesto que el Gobierno destina al pago de jubilaciones, pensiones y asignaciones diversas es el más alto de toda la administración y, al estar indexado por inflación, es el más rígido a la hora de intentar aplicar un ajuste. El Ministerio de Economía lo intentó –sin éxito- en el presupuesto 2026, cuando propuso derogar la actualización automática de las asignaciones que otorga la Anses; el Congreso lo rechazó, por lo que debió dar marcha atrás.

También tuvo que retroceder en su intento por podar las pensiones por invalidez que administra la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS); a raíz de un fallo adverso de la Justicia, el Gobierno se vio obligado a restituir a nivel nacional todas las pensiones que había dado de baja a lo largo del año; según la OPC, sumaron 132.672 entre octubre de este año y octubre de 2024.

Ante las dificultades para aplicar el ajuste en el gasto social que, por ley, se indexa por inflación, el Gobierno podó una serie de programas que engrosaban el presupuesto del ministerio que conduce Pettovello. Por caso, los programas “Volver al Trabajo” y “Acompañamiento Social” tuvieron una caída interanual de casi el 41% real ya que el valor de la prestación se mantiene congelado desde diciembre de 2023.

Este vaciamiento presupuestario de ambos programas tiene su explicación, explican los voceros de Pettovello. Según informaron, la ministra tiene previsto lanzar el 6 del mes próximo un programa piloto para reconvertir los planes sociales en un sistema de capacitación laboral orientado a la empleabilidad.

La propuesta oficial busca transformar el programa Volver al Trabajo, que alcanza a más de 900.000 beneficiarios que actualmente perciben $78.000 mensuales, en un esquema de vouchers educativos destinados a capacitación y certificación profesional. Si bien el programa ya se encuentra habilitado, el inicio de enero marcará la primera prueba concreta del nuevo modelo.

En paralelo, la cartera que conduce Pettovello evalúa encarar una reorganización integral de las asignaciones sociales. Entre las alternativas en estudio figura la unificación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la asignación por embarazo, el Plan Mil Días y la Tarjeta Alimentar en una AUH Familiar, con el objetivo de simplificar el sistema y mejorar el control del gasto social.

Estos programas tienen hoy asignaciones presupuestarias dispares. La Tarjeta Alimentar, por caso, experimentó una caída de casi un 20% real interanual según la OPC. Esto obedece a que los montos no tuvieron incrementos desde junio del año pasado, presentando una pérdida de poder de compra de 24,0% promedio en once meses. Por el contrario, el Plan Mil Días tuvo un aumento del 59% interanual.

La ministra ahora quiere unificar todas las asignaciones familiares en una AUH familiar, aunque tal reconversión exigiría la aprobación de una ley. Desde el Gobierno sostienen que estos cambios no implican una eliminación inmediata de la asistencia, sino una reorientación del gasto social hacia la capacitación y el empleo.