La dictadura venezolana ha entrado en un terreno desconocido. Luego de la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela en la que capturó a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, la vicepresidenta Delcy Rodríguez (56) quedó en el centro de la escena y su primera reacción fue pedir una prueba de vida tanto del dictador como de su pareja. Siguieron una serie de elogios de Trump, una charla con Marco Rubio y hasta más reclamos para la «inmediata liberación» de Maduro. El final de este sábado 3 de enero terminó con ella proclamada presidenta de Venezuela.
El Tribunal Superior de Justicia venezolano dictaminó este sábado a la noche que «la ciudadana Delcy Rodríguez, vice ejecutiva de la república, asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela. para garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación».
«Se ordena notificar de inmediato a Delcy Rodríguez, al Consejo de Defensa de la Nación, al alto mando militar y a la asamblea nacional», concluyó el tribunal.
Culminó así una jornada histórica, que comenzó con Nicolás Maduro como líder del régimen chavista y terminó con él arrestado en Nueva York y con su vice como nueva presidenta.
En el medio hubo elogios impensados de Trump para Rodríguez y una charla con Marco Rubio que el propio presidente de Estados Unidos se encargó de ventilar en conferencia de prensa.
Trump incluso llegó a decir esta tarde que Rodríguez ya había jurado como presidenta de Venezuela. Sobre las conversaciones entre Estados Unidos y la vice dijo: «»Nos dijo ‘haremos lo que necesiten'».
Delcy Rodríguez ejercía el segundo cargo en importancia dentro del régimen desde 2018. Acompañó a Maduro como compañera de fórmula en las elecciones del año pasado en las que el chavismo se declaró ganador sin mostrar las actas. Pero su rol está mucho más ligado a la economía, en especial tras la dolarización de hecho tras la pandemia de coronavirus.

Es la ministra de Petróleo del régimen chavista. Junto a su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional chavista, conforman el ala más negociadora del régimen, un sector enfrentado a Diosdado Cabello, considerado el número dos de la dictadura por su cercanía al ya fallecido ex presidente Hugo Chávez.
Pero apenas minutos después, la propia Rodríguez encabezó una reunión del Consejo de Defensa, rodeada de otras figuras claves del chavismo, como Diosdado Cabello. Allí remarcó que Maduro es «el único presidente» de Venezuela.
Reclamó la «liberación inmediata» del líder chavista y de su esposa y llamó al pueblo a salir a las calles para rechazar la «agresión armada» de Estados Unidos. Era demasiado temprano. Aún faltaba varias horas para el final del día.
Este sábado a la mañana, la vicepresidenta venezolana hizo una primera aparición pública a través de un mensaje de audio. Le pidió al gobierno de Estados Unidos una «prueba de vida» del dictador y de Cilia Flores. También afirmó que el presidente venezolano “dio órdenes claras para defender la Nación».
Por otro lado, varias agencias de noticias aseguraron que se encontraba en Moscú, país aliado al régimen chavista, pero Rusia lo negó. También Telesur y The New York Times dijeron que estaba en Caracas, donde también se encontraba su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
Más tarde, sin embargo, Trump deslizó que ya había asumido como presidenta de Venezuela. «Entiendo que acaba de tomar posesión, pero, como saben, fue elegida por Maduro, así que Marco está trabajando directamente en eso. Acabo de hablar con ella y, en esencia, está dispuesta a hacer lo que creemos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande», sostuvo el republicano.
«Ella acaba de tener una larga charla con Marco Rubio y dijo ‘haremos lo que necesiten'», reveló Trump.
«Creo que ella fue muy cortés. Ella no tiene chance, lo vamos a hacer bien. No haremos con Maduro e irnos como todo el mundo. Si nos vamos, es porque tienen cero chances de volver», concluyó el presidente de Estados Unidos.
Apenas minutos más tarde salió a hablar Delcy Rodríguez. Llamó a Maduro como «el único presidente de Venezuela y mandó un mensaje a la población venezolana. «En las calles se activo el pueblo, tras un llamado de Maduro que había adelanatdo que si algo le pasa a Maduro el pueblo (debe salir) a la calle», dijo.
«Por herencia somos hijos de Bolívar. Tenemos el deber sagrado de resguardar la independencia, la soberania y la integridad territorial, salvajamente atacada en la madrugada de hoy», siguió Rodríguez.
Luego citó al líder chavista capturado por Estados Unidos, que había enviado un mensaje a Washington en una entrevista reciente.
«Retomo las palabras de Maduro, que hace dos días en una entrevista de TV ratificaba la disposición de este gobierno de mantener relaciones de diálogo para abordar una agenda constructiva. Y la respuesta fue esta agresión que viola flagrantemente la carta de la ONU», subrayó.
La rodearon el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez; Caryslia Rodríguez, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela; Tarek William Saab, Fiscal General de Venezuela; Vladimiro Padrino López, ministro de Defensa; Yván Gil, canciller; y Diosado Cabello, ministro del Interior.
A pesar de la desmentida, el tiempo y la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Venezuela le dio carácter premonitorio a las palabras de Trump.
«Existen elementos que indican configuración de una situación de imposibilidad del presidente, contemplada genéricamente en el artículo 234 de la Constitución de Venezuela. Estima igualmente esta sala que la Constitucion en el artículo 239 atribuye al vicepresidente ejecutivo la función de suplir las faltas temporales del presidente», dictaminó el tribunal venezolano, a última hora del sábado.
Entendió, además, que «en el estado acual de emergencia manifiesta y amenaza resulta proporcionado disponer que dicha función se ejerza de inmediato, de modo de preservar los intereses de la nación frente a la agresión extranjera que actualmente enfrenta».
Calificó la situación como «ausencia forzosa del presidente», antes de ordenar la proclamación de Delcy Rodríguez «en condición de encargada de todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta».
Delcy nació en Caracas y ocupó altos cargos en el régimen, al igual que su hermano. Abogada de profesión, Rodríguez pasó de canciller a vicepresidente de la República y a la vez ministra de Finanzas y del Tesoro Nacional.
En 2016, como canciller de Venezuela irrumpió de manera sorpresiva en una reunión del Mercosur en 2016 para imponer su presencia tras la suspensión de Venezuela del organismo por la violación de los derechos humanos en su país.
A su vez, en febrero de 2020 también tuvo una polémica cita a escondidas en el aeropuerto madrileño de Barajas con el ex ministro José Luis Ábalos. La reunión secreta duró más de 14 horas, cuando la vicepresidente venezolana tenía prohibido permanecer en territorio español.
Por otro lado, Delcy Rodríguez fue clave en las medidas que bajaron la inflación que tenía en los porcentajes más altos del mundo. En 2018, los precios habían llegado a subir el 130.000%. En 2019, el régimen flexibilizó algunas regulaciones por las que permitió más transacciones con distintas divisas.
Rodríguez incorporó el asesoramiento de los economistas ecuatorianos Patricio Rivera y Fausto Herrera, quienes ejercieron como titulares de Finanzas del expresidente Rafael Correa, un país que desde hace más de dos décadas tiene la economía dolarizada.
Hace cuatro años, en una entrevista con Ernesto Villegas, ministro de Cultura, habló de las elecciones como una «venganza personal»: “El 6 de diciembre será nuestra venganza personal con mucho amor. El pueblo venezolano saldrá victorioso, vamos a ganar la Asamblea Nacional por la felicidad de nuestro pueblo”.
No es la primera vez que mencionó la palabra «venganza». En 2020, reclamó por su padre Jorge Rodríguez, fundador de la Liga Socialista, quien fue asesinado en 1976. En aquel momento lo vincularon al secuestro del empresario norteamericano William Niehous, presidente de la Owens Illinois en Caracas que estuvo en cautiverio durante tres años y medio y por cuyo rescate se pagó 20 millones de dólares.
Los asesinos de Jorge Rodríguez padre fueron condenados por la Justicia. Pero, más de 40 años después, sus dos hijos siguen reclamando «venganza» desde la cima del poder.
