El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido volvió a pedir su prisión domiciliaria por problemas de salud y por su edad para continuar en su chacra de la localidad bonaerense de Zárate su condena a cuatro años de prisión por la tragedia ferroviaria de Once.
Fuentes judiciales informaron que los abogados de De Vido, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, apelaron el fallo del juez federal Ricardo Basilíco que hace diez días rechazó otorgarle la detención domiciliaria al considerar que está en condiciones de continuar en la unidad 19 de Ezeiza.
La apelación será analizada por la Cámara Federal de Casación Penal durante la feria judicial de enero ya que se trata de un tema vinculado a una detención.
De Vido está preso desde el 13 de noviembre pasado cuando se presentó en los tribunales de Comodoro Py para comenzar a cumplir su condena de cuatro años de prisión que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme por la tragedia de Once, ocurrida el 12 de febrero de 2012 cuando un tren de la línea Sarmiento chocó en la estación de Once y mató a 51 personas.
El ex ministro cumplió hace pocos días en la cárcel 76 años. Ese es uno de los motivos por los que pidió la prisión domiciliaria. La ley permite ese tipo de detención por edad a partir de los 70 años, aunque no se otorga de manera automática. También hizo referencia a que sus problemas de salud -es diabético y requiere insulina de manera diaria- se puede agravar en la cárcel.
El Cuerpo Médico Forense revisó al ex funcionario y concluyó que «se encuentra compensado en su estado de salud física» y que podía quedar alojado en la cárcel si se cumplían una serie de requisitos.

«Ha transcurrido un lapso superior a un mes sin que se haya verificado episodio alguno en el estado de salud del causante que tornara necesaria su derivación al Hospital Penitenciario Central o a un establecimiento asistencial extramuros, circunstancia que permite inferir que, en su actual ámbito de alojamiento, se le brindan las prestaciones terapéuticas adecuadas para sostener la estabilidad de su cuadro clínico», sostuvo el juez Basílico al rechazar el pedido de prisión domiciliaria.
«De igual modo, no surge de los profusos informes aunados en autos que los recursos médicos y materiales disponibles en la Unidad N. 19 resulten inadecuados o insuficientes para el correcto tratamiento y seguimiento de las afecciones crónicas que afectan al interno De Vido, contando incluso el complejo con personal médico las 24 horas; por lo que no se avizora que una eventual permanencia en su domicilio particular asegure una atención profesional de mayor calidad que redunde en una mejora de su condición de salud», agregó el magistrado.
El juez Basílico le requirió al Servicio Penitenciario Federal (SPF) que continúe con los controles médicos de De Vido para «asegurarle una asistencia médica integral, debiendo velar en todo momento por la integridad de la salud psicofísica del nombrado».

La defensa del ex funcionario apeló esa decisión para que sea revisada y pueda cumplir en su chacra la pena de cuatro años de prisión.
La condena por la tragedia de Once es la primera firme que tiene De Vido. El ex funcionario también fue condenado por la compra de trenes chatarra a España y Portugal y por pagos indebidos en la compra gas y fue absuelto por casos como Vialidad y la valija del venezolano Antonini Wilson. Actualmente está siendo juzgado en el caso de los Cuadernos de la corrupción, junto a la ex presidenta Cristina Kirchner, y por Skanska.
