Ayer en la segunda rueda desde que se implementó la actualización del esquema de bandas de flotación cambiaria, el Banco Central pudo cumplir con su objetivo de comprar dólares para las reservas y se hizo de US$ 21 millones. Se trata de la primera compra en el mercado de cambios por parte del organismo desde el 11 de abril, el día en el que se anunció la salida del cepo. Entre sus metas para 2026, el Central tiene la de comprar entre US$10.000 millones y US$ 17.000 millones este año.
El nuevo esquema anunciado por Santiago Bausili, presidente del BCRA, en diciembre pasado permite que el organismo intervenga dentro de la banda de flotación con compras por hasta el 5% del volumen operado. Este lunes se negociaron US$ 383 millones en el mercado mayorista. Según explicaron fuentes del Central, la meta del 5% es una referencia y estará determinada también por la cantidad de pesos que se deban usar para hacer esas compras, dentro de un esquema de agregados monetarios.
Aunque se trató de un monto relativamente bajo, la primera compra del Banco Central en 2026 constituye toda una señal para el mercado. El tipo de cambio mayorista finalizó con una leve baja de 0,3% y cerró en torno a los $ 1.471; mientras que en el Banco Nación, la cotización de referencia de los ahorristas, se mantuvo estable a $ 1.495, luego de haber subido $15 en el comienzo del año.
En este contexto, las reservas subieron poco más de US$ 300 millones, apuntaladas por una nueva mejora de las cotizaciones de oro, que significaron un aumento de las reservas de US$ 250 millones. Las arcas del Central alcanzaron los US$ 43.400 millones.
Además de esos movimientos «en pantalla», operadores indicaron que el Banco Central realizó ventas en el mercado de bonos, donde salió a ofrecer instrumentos dollar linked. Nicolás Cappella, del Grupo IEB, señaló: «Se notó mucha venta del BCRA en títulos Dollar linked y mucha demanda de Rofex».
En las últimas ruedas, operadores dijeron que hubo ventas del Tesoro en el mercado de cambios, lo que daría la pauta de que el Gobierno quiere mantener al dólar lejos del techo de la banda de flotación. Gabriel Caamaño Gomez, de Outlier, señaló: «Es bueno que el BCRA haya mostrado una rueda de compras. Ahora habrá que ver si la puede sostener y si no, si están dispuestos a flexibilizar para que así sea».
El economista apuntó a que en las últimas ruedas la estrategia conjunta del Banco Central y del Tesoro apuntó a limitar la demanda de dólares. «Están interviniendo vía cobertura: venden cobertura barata, ya sea vía dollar linked o futuros, para desincentivar la demanda de divisas hoy», señaló.
Esta estrategia sirvió para una «normalización» de las tasas en pesos de muy corto plazo, que se habían recalentado en las últimas ruedas de diciembre. Cappella explicó: «El mercado de liquidez parece haberse acomodado, y la caución operó en torno al 30% durante toda la jornada (la semana pasada llego a operar en torno a 80%)».
Luego del cierre de los mercados, el Tesoro realizó el primer llamado a licitación de deuda en pesos de este año. La operación está prevista para este miércoles e implica un canje entre bonos dollar linked ya emitidos, con vencimientos previsto para el próximo 16 de enero, por otros bonos de la misma caracterísitcas, que vencen el 30 de este mes.
«El objetivo de esta licitación es que el roll over de los instrumentos de cobertura Dolár Linked se realice con mayor transparencia y menor incertidumbre, evitando posibles desarbitrajes del fixing del TC A3500 entre el día de la licitación y la liquidación», anunció la Secretaría de Finanzas en un comunicado.
En paralelo, el mercado de deuda se movió con cautela, sobre todo ante la falta de definiciones sobre qué estrategias tomará el Gobierno para hacer frente al primer mega vencimiento del año. Este viernes vencen US$ 4.200 millones y, pese a que el equipo económico dio señales de un préstamo repo con bancos del exterior, estas negociaciones aún no se formalizaron en un anuncio, por lo que en el mercado prevalece cierta ansiedad por conocer cómo se hará el primer gran pago del año.
En ese contexto, el riesgo país trepó 2,4% y terminó en los 566 puntos.
