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Máximo Kirchner y Axel Kicillof no encuentran una salida ordenada

Máximo Kirchner volvió a convocar al peronismo bonaerense pero en la sede del PJ Nacional de la calle Matheu. Lo hace con la idea de ir buscando algún tipo de consenso, que hoy no existe, para determinar qué tipo de internas se van a realizar, quiénes podrán participar pero hasta el momento no hay miras de tener un reemplazante del hijo de los dos presidentes.

Hasta la llegada de Máximo al poder bonaerense, el PJ estaba conducido por dirigentes bonaerenses con Gustavo Menéndez y Fernando Gray, quienes intercambiaban anualmente la conducción mientras que el Congreso partidario estaba presidido por Fernando Espinoza.

En aquel momento los nombrados llegaron hasta esos lugares de conducción producto de un acuerdo entre el extinto Grupo Esmeralda y el poder matancero. En el primero se agrupaban los intendentes más cercanos a Martín Insaurralde, que utilizaba las oficinas de un reconocido operador mediático que las tenía disponibles. Menéndez llegó por la Primera Sección Electoral y Grey por la Tercera. Espinoza por su propio poder, La Matanza.

Todos esos vínculos están rotos. El intendente de Esteban Echeverría es el único que se opuso a que se le acortara el mandato a esa conducción y aún la Suprema Corte no determinó si tenía o no razón en reclamar. El intendente de La Matanza rompió relación con Máximo por la presión interna que recibe desde La Cámpora. Facundo Tignanelli, uno de los que más habla con Cristina Fernández de Kirchner, pretende sucederlo.

Las peleas entre Lomas de Zamora y La Matanza hoy son más pesadas que las que antiguamente se generaban entre La Primera y la Tercera, las regiones sur y norte del Gran Buenos Aires. Por eso es que todo tan difícil de encontrar un punto en común. Si bien la lógica diría que lo menos problemático sería recomponer la dupla que había sido reemplazada anticipadamente por Kirchner.

La candidata con historia, prosapia y pertenencia peronista, Verónica Magario, con un territorio como La Matanza detrás, tampoco está siendo validada por esta procedencia. ¿Entonces? ¿Colocarán un dirigente sin peso o con poca historia en el peronismo?

Desde hace años, todo lo que tiene que discutirse dentro del peronismo kirchnerista tiene la misma lógica y los mismos actores. Parece un video donde siempre se ve lo mismo. Ningún avance. Y luego de tantos años, pasa a ser todo un retroceso.

Desde ya que nadie querrá hacer una interna partidaria como las que antes se realizaban o la que los radicales disputaron, aunque fraudulentamente. Quizás no lo hagan porque saben que terminarán no solo en tribunales, sino, además, en las comisarías de la mayoría de las localidades.

La ultima interna bonaerense terminó provocando una catastrófica derrota en manos de María Eugenia Vidal. Es que la pelea entre Anbial Fernández – Martín Sabbatella contra Julián Dominguez – Fernando Espinoza terminó con muchos municipios en manos de Cambiemos porque el peronismo kirchnerista no había podido juntarse después.

Axel Kicillof nunca quiso una primaria abierta ni una discusión partidaria para evitar este precedente. ¿El gobernador creerá que su suerte será muy diferente a la de Daniel Scioli? ¿No observó cómo se mueven sus “primos” del kirchnerismo cristinista? No lo quieren. Nunca fue propio. Siempre fue un “acompañante externo” que no militó en La Cámpora. Y eso tiene costos en momentos como estos.

Pero como el gobernador no construyó lo que pretende conducir, ahora empieza a estar obligado a apoyar una de las decisiones más incómodas de la actualidad. La reelección de los intendentes y legisladores bonaerenses, cuestión que hoy está vedada para todos ellos y pone contra las cuerdas al poderoso aparato político peronista kirchnerista renovador porque en varios municipales ya hay rispideces entre antecesor y sucesor o, directamente, lo quieren generar una continuidad con otro nombre.

El proyecto se trataría como cualquier otro. Ingresará por las comisiones que corresponde y tendría la aprobación sin necesidad de los votos libertarios ni del PRO. Pero Kicillof no podrá contar con la estructura municipal para su pelea nacional porque la Boleta Única en Papel así lo impide. Solo podrá compartir la campaña.