El misterio que rodea al máximo exponente del tango, Carlos Gardel, volvió a encender la chispa de la discordia en ambas orillas del Río de la Plata. En pleno inicio de 2026, la Comisión Gardel Rioplatense (CGR) sacudió el mundo de la cultura al presentar un acta inédita hallada en noviembre de 2025.
Se trata de un folio emitido en 1920 por el Consulado de Uruguay en Buenos Aires, donde se indica que el mítico cantante nació en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887. Según este registro, el «Zorzal Criollo» era hijo de uruguayos y se desempeñaba como artista al momento de declarar sus datos ante el cónsul y dos testigos.

Este nuevo elemento del archivo, divulgado inicialmente por el semanario Búsqueda, habría funcionado como una partida de nacimiento provisional para que el cantante, entonces indocumentado, pudiera obtener la ciudadanía argentina. El historiador Gustavo Colman, en diálogo con el programa Telenoche, destacó que el papel fue recuperado gracias al celo profesional de un funcionario consular.
Para Colman, la prueba es irrefutable y su postura fue más que clara. “Estamos hablando de un Gardel rioplatense, nunca francés”, subrayó, insistiendo en que el artista siempre sostuvo ser nacido en tierras orientales.
Sin embargo, en Argentina el anuncio fue recibido con una fuerte dosis de escepticismo. Especialistas locales advierten que el acta es solo “un testimonio de un momento puntual” y que refleja meramente lo que “una persona afirmó ante un funcionario en determinadas circunstancias”. Argumentan que Carlos Gardel solía adaptar su identidad y documentación según la conveniencia del momento, por lo que el folio no representaría una “constatación directa del hecho biográfico que declara”.
El documento deberá someterse a peritajes exhaustivos que analicen la caligrafía, los sellos, las filigranas y la composición química de la tinta y el papel. Este proceso de validación, que ya cuenta con un acta notarial previa, continuará bajo la supervisión de la Presidencia de la República de Uruguay.
