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Atención. Argentinos estafados en Brasil

“Sin darme cuenta había pagado 150 reales”, cuenta Verónica Aguirre. Todavía se repite en su cabeza, con bronca e impotencia: “¿Cómo me estafaron así?”. El sol, la arena caliente y la cerveza fría en la mano. En la playa, todo está diseñado para relajar o mejor dicho para bajar la guardia.

“Pagué con Pix en la playa de Canasvieiras. Vi que el importe era de 15 reales por una cerveza, estoy por pagar cuando alguien se acerca a preguntarme algo”, explica la mujer, que fue a Florianópolis de vacaciones junto a su marido y sus dos hijas adolescentes de 14 y 16 años.

El pago fue rápido y la distracción, efectiva. Verónica usó el celular y pagó con Pix –un sistema de pago instantáneo creado por el Banco Central de Brasil– a través de una billetera virtual, como hacen miles de argentinos que cada verano eligen las playas brasileñas para descansar.

Cuando miró de nuevo su cuenta, ya era tarde. El monto que le descontaron era diez veces mayor al que debía haber pagado. La estafa estaba consumada.

El mecanismo se conoce como el “golpe da maquininha”. Y suele ocurrir en la playa, en restaurantes o en supermercados. El vendedor carga el precio acordado en la máquina (posnet) y, en el momento justo, alguien distrae al cliente. Ese segundo es suficiente para apretar un botón, cambiar la cifra y confirmar el engaño.

“Se utiliza mucho la técnica de la manipulación de la emoción. Empiezan a hablar de fútbol, de Messi, aparece un segundo cliente o un cómplice y la persona no advierte que el número que se estaba poniendo en el posnet no era el que creía que estaba pagando”, explica Carlos Richeri, juez penal y especialista en cibercrimen.

Marcos Marrano pasó por lo mismo en Río de Janeiro. Era el último día de vacaciones y decidió comer langostinos en la playa junto a su familia, una escena que prometía ser el cierre perfecto para un viaje fantástico. Pagó con tarjeta de débito, sin sospechar que estaba a punto de ser estafado.

“Vi que decía 8… pero al llevar el posnet hacia su cuerpo, antes de apretar el OK me di cuenta que apretó una tecla más, o sea puso un 0, lo cual me cobró 80 reales”, cuenta a este medio.

El joven reclamó, pero el vendedor se negó a mostrarle la máquina: “Resultó ser lo que sospechaba… me cobró 80 en vez de 8. La verdad me fui con una calentura, lo único que lograron es que no compré nunca más nada a los vendedores ambulantes”.

Para los brasileños, Pix es parte de la vida cotidiana, pero para muchos argentinos sigue siendo un sistema nuevo, que recién comienzan a utilizar en sus primeras vacaciones en Brasil.

“Cuando no estás del todo seguro de lo que estás haciendo, sos más vulnerable”, señala Richeri. «Incluso una de las preguntas que me hacen mucho es; ‘¿Qué billetera me recomendás para operar con Pix?‘ o ‘¿Dónde descargo Pix?‘». Información que debería ser un poco obvia si estás por viajar y parecía una novedad», agrega.

«No entendían ni siquiera lo que era Pix. El hecho de estar en un país distinto, operando con una billetera que para muchos es novedosa, uno puede caer en la trampa», señaló.

El caso más extremo ocurrió en en el puesto 9 de Ipanema, Brasil. Un turista argentino de 41 años que vive en Países Bajos compró un paquete de cigarrillos por 55 reales.

Mientras realizaba el pago, otro vendedor se acercó y le empezó a hablar para distraerlo. Minutos después, descubrió que le habían cobrado más de 19.000 reales, unos 3.400 dólares.

El argentino pidió ayuda a los agentes del Grupo de Apoyo al Turista de la Guardia Municipal, que lo alcanzaron a una estación de policía para realizar la denuncia.

“La del posnet en la playa es la que más se está dando porque es la que se advierte enseguida”, asegura Richeri. Las vacaciones son para descansar, pero sin dejar de prestar atención a todo lo que sucede alrededor. Además, aconseja no tener toda la plata junta en la billetera virtual con la que se suele pagar.

«No tengas toda la plata en esa cuenta, sino como para decir; ‘bueno, me transfiero ahora lo que voy a usar en la playa’. En el caso de que te quieran operar le va a salir fondos insuficientes», dice el especialista.

Hay una estafa que no necesita playa ni vendedores ambulantes. Puede llegar en cualquier momento. El celular suena y aparece en la pantalla un número desconocido.

“Te llega un llamado a través de WhatsApp con un logo de Pix o del Banco Central Brasilero. Evitalo, no lo atiendas”, advierte Richeri.

Del otro lado de la línea, se escucha una voz en portugués, que simula esforzarse al hablar en español. «Va a tratar de simular que entiende un poco el castellano y te va a engañar, te va a decir que hubo un problema técnico», explica el especialista.

Y agrega: “Te va a pedir información y con eso van a poder controlar tu billetera”.

Esta trampa funciona porque se apoya en la inseguridad del visitante. Muchos argentinos no terminan de entender cómo opera Pix, dudan si hicieron algo mal. Están en otro país, con otro idioma y otro sistema financiero.

“Siempre caés cuando hay una cuota de verdad, cuando creés que podría ser”, señala el juez.

La tercera modalidad es la más peligrosa. No se suele detectar en el momento porque no hay una cifra que pagar ni una alerta inmediata.

“Viene un vendedor, hay una promoción, te dan un QR para que descargues una aplicación, con la cual tenés todos los descuentos del verano, las grandes promociones, vas a poder comprar con muchos beneficios y premios. Y te dicen que casi todos la tienen, pero no es cierto», describe.

Parece inofensiva, una app que promete promociones de verano. El QR se escanea muchas veces para ver un menú, una página o una oferta. En este caso, te lleva a descargar una aplicación que trae dentro un malware, un archivo que se instala en el teléfono sin que la persona dimensione el riesgo.

Según detalla Richeri, el malware necesita autorización para operar dentro del celular. Aparecen pedidos de permisos, notificaciones confusas, mensajes que empujan a aceptar. Un clic habilita funciones y abre la puerta a las billeteras.

«En determinado momento esto los consigue porque te engaña, te hace apretar, aceptar, sin que vos te des cuenta en determinado momento. Después de mucho insistir y con esto te vacían la cuenta», explica. Las consecuencias aparecen horas o días después y muchas veces el daño es irreversible.

«La regla de oro para prevenir es que Pix o el Banco Central de Brasil no te va a llamar por WhatsApp. Segundo, no descargues ninguna aplicación si no es de las tiendas oficiales. Tercero, presta atención al posnet que te están dando en la playa», dice Richeri.

Y concluye: «La más importante de todas es saber que Pix no requiere, no necesita de ninguna otra aplicación extra. Solamente vas a operar con la billetera de confianza tuya que tiene el convenio con Pix«.

Mirar el monto, desconfiar de llamadas, no descargar aplicaciones fuera de tiendas oficiales y no operar con todo el dinero en una sola billetera no es exageración. Hoy, es supervivencia digital.