La situación del transporte público de pasajeros en San Miguel de Tucumán es un tema aburrido y viejo. Desde hace décadas se da vueltas sobre el mismo tema pero hay una fuerza invisible, sostenida por intereses ocultos, que no permite avanzar en ningún cambio. Hay dinero en juego y el billete manda donde no hay ética política ni vocación por el bien común.
El presidente del Concejo Deliberante de la Capital en ejercicio de la Intendencia, Fernando Juri (PJ), en ausencia de la intendente Rossana Chahla se vio obligado a trabajar, algo que esquivó toda su vida.

Al referirse al problema del transporte expresó que hay que replantearlo ya que lo considera anacrónico y obsoleto. En sus años al frente de distintos cargos públicos nunca presentó una idea clara o una propuesta, se limita a adjetivaciones y descripciones, nada más. Solo propuso «copiar» el modelo de la capital salteña pero con poca convicción ya que no pudo lograr que se apoyara su iniciativa.
Cuando un tema es analizado durante años y se realizan infinidad de reuniones para abordarlo y no se lo resuelve pueden ocurrir dos cosas, o no se lo quiere resolver porque genera dinero por debajo de la mesa o se padece incapacidad para estar a la altura del problema. Juri es parte del problema, entonces.

Al referirse al tema ante periodistas, Juri, dijo que «el tema está en agenda para este 2026». Lo que significa una contradicción ya que hizo mención a las reuniones que celebró con los concejales capitalinos sobre este tema. Si lo analizaron y no le dieron solución es porque no estaba en la agenda del cuerpo, solo era una formalidad su análisis. Una contradicción, especialidad del presidente del Consejo Deliberante Capitalino.
Recordó que “cada cinco o seis meses” se producen conflictos, y que incluso recientemente se otorgó un incremento tarifario, además de las compensaciones que giran el Gobierno provincial y el Departamento Ejecutivo Municipal como medidas que buscaron asegurar el sostenimiento del servicio.

A pesar de los aumentos otorgados los empresarios sostienen que la situación sigue grave. Y seguramente se agravará más teniendo en cuenta el servicio de Uber moto que es barato y rápido. Además, hay que tener en cuenta la cantidad de motos que se observan en la vía pública demuestra que los jóvenes están optando por obtener un medio de transporte propio. O sea, en el futuro los usuarios van a disminuir aún más.
