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Paradojas: los tres sectores clave de la economía destruyeron más de 20.000 empleos formales

El repunte de la economía que exhibe el Gobierno está impulsado mayormente por sectores con bajo impacto en el empleo formal. En los primeros dos años de gestión de Javier Milei, el Producto Bruto Interno (PBI) creció 2,1% desestacionalizado (tercer trimestre de 2023 frente al mismo período de 2025), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, esa mejora en la actividad no se tradujo en una expansión del empleo privado formal: durante la actual administración se destruyeron un total de 176.900 puestos de trabajo en el sector privado (dato a octubre pasado), de acuerdo con registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

“El Estimador Mensual de la Economía (EMAE) contempla toda la actividad, no solo la privada formal, sino también la pública y la informal. Entonces, las divergencias entre el crecimiento de los sectores y el empleo pueden deberse a eso”, explicó el economista de EquilibraGonzalo Carrera.

Los grandes ganadores del modelo libertario fueron Minería y EnergíaAgricultura, Ganadería, Silvicultura y Caza e Intermediación Financiera, donde la actividad creció 16,2%4,8% y 27,5%, respectivamente, entre octubre de 2023 y el mismo mes de 2025. Cabe destacar que, si bien el tercer rubro subió con mayor intensidad, también tiene un menor aporte al total de la economía, en torno al 3,1%, mientras que el primero y el segundo abarcan un 5% y 8,1%, respectivamente.

En Minería y Energía, así como en Intermediación Financiera, el nivel de empleo cayó, contrariamente a la extraordinaria expansión de la actividad que tuvieron ambos sectores en la era Milei. En el primero, se perdieron 7.575 puestos de trabajo, lo que representó un 8% del empleo total del sector. Parte de esta caída se explicó por la baja en la producción de petróleo convencional, que impactó muy fuerte en la provincia de Santa Cruz, donde el empleo cayó 15,7% entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, a raíz de que YPF vendió campos para enfocarse en el crudo no convencional en Vaca Muerta. No obstante, “los yacimientos convencionales despidieron muchos empleados que todavía Vaca Muerta no absorbió”, apuntó el economista.

En tanto, la Intermediación Financiera perdió 3.898 puestos de trabajo, lo que representó una baja de 2,56% del empleo total del sector. La caída se explica en gran parte por el proceso de digitalización, cada vez más profundo, impulsado por la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) que automatizaron tareas operativas y transformaron los modelos de atención y gestión.

Por su parte, el agro registró un alza de 2,5% en el empleo asalariado privado, lo que implicó la creación de 7.695 puestos.

Otro rubro que sobresalió fue Hotelería y Restaurantes, donde la actividad creció 13,5%, pero el empleo cayó en torno al 3,2%, lo que representa 9.211 puestos de trabajo menos entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, según datos desestacionalizados del SIPA. Aquí la diferencia es que “el crecimiento de la actividad está relacionado con el surgimiento de trabajos informales y cuentapropistas, especialmente en restaurantes y deliveries. La EPH está captando un fuerte crecimiento del cuentapropismo informal, incluso vinculado a personas que, por ejemplo, ponen una parrilla en la calle para vender choripanes o realizan changas como hacer tortas y venderlas por Instagram”, precisó Carrera.

La Pesca fue otro de los grandes ganadores en términos de actividad: avanzó 41,5% durante el gobierno de Milei. Parte de ese crecimiento se tradujo en un 14,7% más de empleo formal, lo que representó la creación de 1.922 puestos de trabajo.

Haciendo un balance absolutoPesca y Agro crearon 9.617 puestos de trabajo formales, mientras que Minería y EnergíaIntermediación Financiera y Hotelería y Restaurantes destruyeron 20.684 puestos.

En síntesis, la economía argentina, lejos de formalizarse, vuelca sus “ganancias” hacia la informalidad. Mientras la actividad económica crece 4,4% desestacionalizada durante la era Milei, en paralelo el empleo formal cae 2,8%, y las nuevas fuentes laborales se concentran entre el emprendedurismo informal -changas, puestos callejeros o ventas de comida por internet- y el empleo en aplicaciones.

La construcción y la industria, sectores que supieron generar un fuerte derrame económico, quedaron relegados tras la eliminación de la obra pública nacional y la apertura de importaciones. Esto derivó en la destrucción de 122.778 empleos formales, de los cuales 66.305 correspondieron a la construcción y 56.473 a la industria.

Sin ir más lejos, la capacidad instalada de la industria se ubicó en noviembre en el 57,7%, y marcó su peor registro desde marzo de 2025. El sector más golpeado fue el textil, que continuó en contracción, al ubicarse por debajo del 30%, lo que implica que más del 70% de la maquinaria permanece ociosa. La contracara fue la refinación de petróleo, con un nivel de utilización del 86,5%.