Las lluvias azotaron con furia a los tucumanos, que aparte de padecer las condiciones climáticas adversas son víctimas de deficientes administraciones públicas que no se caracterizaron por planificar y realizar obras hidráulicas, ni aquellas que pueden mitigar los desbordes de la naturaleza y la fuerza destructora del agua cuando los ríos y canales crecen en su caudal.
Según el pronóstico la inestabilidad continuará por lo menos hasta el jueves. No dará descanso a los arruinados tucumanos que viven en zonas deprimidas y frente a las tormentas estivales sufren la pérdida de gran parte de sus escasos bienes materiales.

Según el director de Defensa Civil de la Provincia, Ramón Imbert, las zonas más castigadas por los desbordes de los ríos donde hay viviendas anegadas son las ubicadas en el sur y sureste provincial.
En la provincia hay familias evacuadas que debieron dejar sus viviendas y transitoriamente están viviendo en clubes, centros asistenciales o centros públicos.
Ante las urgencias en las zonas más afectadas trabajan en forma coordinada bomberos voluntarios, las defensas civiles municipales y equipos de respuesta inmediata del Ministerio del Interior. Esta situación no toma de sorpresa a la provincia que tiene clima subtropical con precipitaciones previstas en época estival.

Mientras esto ocurre tanto el gobernador de la provincia Osvaldo Jaldo, como gran parte de su gabinete están de vacaciones. Por eso el vicegobernador Acevedo está a cargo de supervisar todo lo que están haciendo las distintas áreas del Estado para socorrer, auxiliar y contener a los afectados. El ministro clave que acompaña al vicegobernador es el ministro del Interior, Darío Monteros.
Si bien el cauce de algunos ríos y canales había disminuido durante la noche, las lluvias ocurridas durante la mañana volvieron a elevar el caudal de agua.
En Los Gómez, uno de los puntos más críticos, hay al menos 20 personas evacuadas, alojadas en un centro de asistencia, mientras que el ministro de Salud se encontraba en el lugar supervisando la atención sanitaria.
Hay familias aisladas cuyas casas están rodeadas de agua y no hay otra forma de llegar y asistirlas que con votes o lanchas. La situación para ellos es más dramática. No duermen por la amenaza constante.

Muchas personas frente a estos eventos climáticos se niegan a ser evacuados y prefieren seguir en sus viviendas cuidando lo poco que tienen. Esta situación complica aún más las tareas de los trabajadores públicos.
El informe oficial sostiene que son tres víctimas hasta ahora reportadas que fallecieron cuando un auto cayó a un canal. También hay un pescador que estaba desaparecido y cuyo cuerpo fue encontrado.

Frente a la polémica que se encendió con las críticas de LLA a la falta de obras públicas necesarias y al manejo del presupuesto público, hay funcionarios que afirman que hubo obras y que si estas no se hubiesen construido la situación sería más dramática.

Tucumán debe organizar un grupo de expertos que pueden pensar cómo el cambio climático puede golpear a la provincia, para planificar obras sobre escenarios posibles y adelantarse a los eventos climáticos adversos. Una deuda de los gobiernos de la provincia que nunca se preocuparon por el cambio climático, prefirieron negarlo.

