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 La CGT advirtió que si se aprueba sin cambios la reforma laboral «habrá protestas hasta el paro general»

El reinicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso tendrán como principal debate a la reforma laboral que impulsa el oficialismo. Mientras miembros del Gabinete negocian con los gobernadores provinciales para conseguir sus respaldos, la Confederación General del Trabajo (CGT) lleva adelante sus propios encuentros con senadores para promover cambios en la actual redacción.

«Tenemos diálogo permanente con muchos legisladores, básicamente del peronismo y de Provincias Unidas», aseguró Jorge Sola, representante del Sindicato del Seguro y miembro del triunvirato de la CGT. «Este proyecto así como está, tratado entre gallos y medianoche de manera forzada, no funciona. ¿Por qué no nos sentamos y discutimos un proyecto en el que seamos parte todos: el sector político, el sector empresarial y el sector de los trabajadores? Para eso hay que pasar el período de extraordinarias», planteó.

En ese marco, remarcó que «el proyecto de ley es del Gobierno, pero votarlo y dejarlo como está es una responsabilidad de los legisladores» y consideró que, si la propuesta se aprueba sin modificaciones, «los jueces del trabajo se la van a tumbar porque es inconstitucional. No solamente porque limitan el derecho de huelga, sino porque van contra el 14 bis de la Constitución».

Aún así, Sola anticipó que «si la reforma llega sin cambios, habrá protestas de todo tipo, a nivel nacional, eso sin duda. Y medidas que lleguen hasta el paro general«. «Ninguna puerta nos fue abierta y eso que nosotros las golpeamos. El que tiene la mano en el picaporte es el gobierno y ese picaporte sigue cerrado todavía», indicó en el portal Letra P en referencia a una supuesta convocatoria desde Casa Rosada.

Finalmente, expuso que su intención es alcanzar una reforma laboral que contemple «una mirada de inversión productiva, de asociación estratégica entre el capital inversor y los trabajadores con un Estado inteligente y eficaz en el medio». En cambio, se opuso a la actual, que provocaría «una transferencia de riqueza del sector de los trabajadores al de los empleadores. Y encima les permitís tener un método de despido mucho más propenso al empleador». «Lo que apuraría para discutir es primero una reforma tributaria que le permita a los que invierten tener una carga impositiva menor. Hoy si querés invertir 100 pesos, 40 te los llevan entre impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales», concluyó.

Entre las claves de la reforma laboral que busca llevar adelante el Gobierno, se encuentran:

  • Reducción de aportes patronales. El proyecto baja contribuciones que pagan los empleadores al sistema de seguridad social y obras sociales para incentivar la generación de empleo.
  • Nuevo sistema para indemnizaciones. Se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado por un 3% de aportes del salario del empleado para pagar indemnizaciones por despido, separándolo de los aportes tradicionales. Se prevé una reducción del cálculo indemnizatorio excluyendo aguinaldo, vacaciones y premios del conteo final, tomando un promedio salarial en lugar del salario más alto, y habilitando el pago en cuotas
  • Cambio en el cálculo de indemnizaciones. Ya no se incluirían conceptos como vacaciones, aguinaldo, propinas o premios al calcular indemnizaciones, lo que tiende a reducir su monto.
  • Período de prueba. El texto señala que el contrato de trabajo por tiempo indeterminado se entenderá celebrado a prueba durante los primeros seis meses de vigencia. A su vez, sostiene que cualquiera de las partes podrá extinguir la relación durante ese lapso sin derecho a indemnización. Así, el empleador no podrá contratar a un mismo empleado más de una vez utilizando el período de prueba.
  • Flexibilización de las vacaciones. Se permitiría fraccionar las vacaciones en partes más cortas (mínimo de 7 días).
  • Modificaciones a la jornada laboral. El texto indica que, entre los derechos del personal, la jornada de trabajo no podrá exceder de 8 horas diarias o 48 semanales. Para esto, «podrá establecerse una distribución semanal desigual de las horas de trabajo, en tanto no importe una jornada ordinaria superior a las 9 horas».
  • Salarios y “salario dinámico”. Se define qué se considera salario y se habilitan pagos por productividad o mérito, que podrían negociarse por empresa o colectivo. Los sueldos se podrán pagar en pesos o moneda extranjera, pero también en alimentos, especie o viviendas. Actualmente solo se puede abonar en pesos y se habilita hasta un 20% en especie. Se permiten negociaciones «dinámicas» que podrían condicionar las paritarias.
  • Sindicato y retención de cuotas. Las empresas dejarían de retener automáticamente cuotas sindicales; esto solo podría ocurrir con autorización del trabajador.
  • Convenios colectivos. Se elimina la ultraactividad (renovación automática de convenios) y se da prioridad a los convenios por empresa por sobre los de mayor ámbito.
  • Limitaciones a huelgas y ampliación de servicios esenciales. Más actividades serían consideradas esenciales, con restricciones a asambleas y protestas, y sanciones por bloqueos o tomas en el lugar de trabajo.
  • Beneficios fiscales a empresas. Incluye reducciones en impuestos (como Ganancias) y eliminación de algunos tributos para fomentar la inversión y contratación.