Categorías
Noticias Política

Con Milei fortalecido, ningún gobernador tiene pensado enfrentarlo en 2027

Habían pasado apenas dos meses del recambio presidencial y el gobernador Martín Llaryora se trenzó de manera inesperada con Javier Milei. Caído el primer proyecto de Ley Ómnibus en el Congreso, el Presidente lo trató de traidor y el cordobés le contestó al instante. Recién llegado a la gobernación, el sucesor de Schiaretti ya confesaba en intercambios privados sus aspiraciones nacionales.

Aquel duelo con la Rosada fue una buena excusa para que algunas consultoras empezaran a medir la imagen de Llaryora a nivel país. Previsible, sus números eran bajos. Básicamente porque lo conocían muy pocos fuera de su territorio.

Dos años después, con el 2027 en la mira, los objetivos del gobernador cambiaron. Ahora está analizando cuánto adelantar la elección local para ir por un segundo mandato. Después del triunfo arrollador de los libertarios en su provincia en las legislativas del año pasadoteme quedar tapado por una ola violeta en medio de la discusión presidencial.

Antes de que cierre el año, Llaryora volvió a medirse en encuestas, pero justamente para ver cómo venía pensando en un bis local. Quedó primero, debajo de los 30 puntos y con tres rivales relativamente cerca: el radical Rodrigo de Loredo, el libertario Gabriel Bornoroni y el juecista Luis Juez.

Lo mejor que le puede pasar a Llaryora es que se presenten los tres y dividan el voto opositor. ¿Los tentará con algún anzuelo posterior para el comicio de la capital cordobesa? Picardías serranas

Llaryora no es el único de los mandatarios de Provincias Unidas (PU) que desactivaron por ahora los planes nacionales. Ese armado de gobernadores moderados no llegó a los dos dígitos en la suma total en las legislativas y sufrió duras derrotas parciales. La más sonorala de Juan Schiaretti justamente en Córdoba.

También PU perdió en Santa Fe, pero el radical Maximiliano Pullaro (otro al que algunos veían con proyección a la Rosada) había tomado precauciones. A principios de año, convocó a una constituyente, ganó, reformó la Constitución y podrá ser reelecto en su provincia en 2027. «Tiene la opción de optar por la reelección. Es una posibilidad, sí», responden escuetos en la gobernación sobre los planes futuros.

De los distritos grandes, el otro que blanqueó su plan reeleccionista fue Jorge Macri. Con el aval familiar de Mauricio y una gestión que empezó a hacer pie tras un arranque tortuoso, el jefe de Gobierno porteño sabe que la tiene complicada. Comparte electorado con los libertarios y cuando los desafió a un mano a mano, en mayo pasado, perdió por goleada.

Se descuenta, además, que buscarán un nuevo mandato quienes debutaron como gobernadores en 2023 y están habilitados por las leyes provinciales: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero (Chaco), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Poggi (San Luis).

De los llamados «independientes provinciales», también están habilitados el rionegrino Alberto Weretilneck (buscaría su cuarto mandato, tras un break entre 2019 y 2023) y el misionero Hugo Passalacqua, aunque es una incógnita qué decidirá su jefe político Carlos Rovira.

Hay otro cuarteto peronista, muy importante, que también tiene en carpeta ir por otro período, pero con algunos cuestionamientos locales sobre la legitimidad de esa eventual postulación. Hay dos que parecen tener el camino más allanado y dos no tanto.

1) Gildo Insfrán, el dirigente que lleva más de 30 años al frente de Formosa, se vio obligado por la Corte Suprema de la Nación a desechar la reelección indefinida en su provincia, pero, reforma constitucional mediante, tendría asegurado un último mandato para el período 2027-2031, según admiten fuentes del Máximo Tribunal.

2) Osvaldo Jaldo, ganó la elección en 2023, recibió algún cuestionamiento por su período como «gobernador a cargo» cuando el titular, Juan Manzur, asumió en el Gobierno nacional de los Fernández. «Está habilitado porque fueron menos de dos años», descartan problemas en la gobernación local.

3) Gustavo Sáenz, el salteño que va por su segundo período en la provincia, parece más complicado. Como gobernador, impulsó en 2021 una reforma constitucional que redujo de dos a una sola la posibilidad de reelegir.

El ya la usó en 2023, pero, como suele ocurrir en estos casos, aduce que la norma no puede ser retroactiva. Sáenz pedirá a la Justicia que considere como primer mandato al segundo y así quedar habilitado en 2027 para tener un tercero, como sus antecesores y compañeros Juan Carlos Romero y Juan Manuel Urtubey.

«Es cierto que Gustavo (por Sáenz) había dicho que no iría por un tercer mandato, pero ante la falta de un sucesor claro y con Milei tan fuerte, es un riesgo perder la provincia«, argumentan cerca del mandatario.

Esas mismas fuentes descuentan que tendrán el OK de la Corte provincial salteña para ir por la tercera, pero más complejo es el escenario en la Corte nacional. Con la actual composición, Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz ya voltearon intentos parecidos de Río Negro, Tucumán, La Rioja y San Juan.

4) Raúl Jalil, de Catamarca, está en una situación parecida a la de Sáenz, aunque en su caso un artículo en la Constitución reformada aclararía esa ventaja de poder tomar el segundo mandato como el primero.

De las provincias cuyos gobernadores no pueden reelegir, la más fuerte, claro está, es Buenos Aires. Y hoy no se habla allí de reforma constitucional. El último que se ilusionó fue Felipe Solá, que pensaba subirse a una oleada que tuvo un freno abrupto e impensado en Misiones, en 2006, cuando Rovira fue por la reelección indefinida y perdió con un obispo local.

Los que mantiene viva la esperanza, cuándo no, son los intendentes bonaerenses. Harían un último intento en la Legislatura provincial para seguir en su cargos. Pronto.