La llegada de Javier Milei al poder, concuerdan los analistas, se dio por el rechazo a los partidos tradicionales. A los más viejos, como el peronismo y el radicalismo, pero también por una decepción con la renovación que ofreció PRO. Y aunque el líder libertario lleva más de dos años como presidente, ese hartazgo no sólo sigue latente; podría estar profundizándose.
Una nueva encuesta esta semana mide lo que se conoce como «pisos y techos electorales» de los principales espacios políticos, de cara a la presidencial de 2027. Y el «nunca los votaría» vinculado con el «peronismo K» es muy alto: 65%.
El rechazo electoral es un dato clave en países como la Argentina, que prevén comicios con balotaje. Si una sujeto o espacio tiene un rechazo superior al 50%, le resultará muy difícil ganar un mano a manos, salvo que el eventual contrincante ofrezca un rechazo aún más alto. La hipótesis del menos mal.
El sondeo que trae estos números lo hizo Opinaia, una consultora pionera en mediciones online, que se hizo conocida hace más de 10 años, cuando pronosticó con precisión la interna porteña entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti. Ahora, se las cuenta entre las encuestadoras cercanas a la Rosada, por el vínculo de uno de los directores con el propio Milei.
De arranque, en el informe de 38 páginas que detalla los principales resultados del trabajo (basado en un relevamiento nacional de 1.000 casos, entre el 15 y 19 de enero, con +/- 3% de margen de error), se destacan estas conclusiones:
«Problemas estructurales al tope de la agenda de preocupaciones. La pobreza y el desempleo encabezan el ranking de preocupaciones ciudadanas con 56% y 52% respectivamente. La inflación, aunque sigue bajando como prioridad, recupera terreno (+ 4 puntos)».
«Mejoran las expectativas económicas, aunque persiste el diagnóstico negativo. Casi la mitad de la población (49%) evalúa negativamente la situación económica, pero crece a 46% la proporción de quienes creen que mejorará. Se mantiene un clima ambivalente entre malestar presente y esperanza futura».
«Estabilidad en la imagen de Milei y liderazgo opositor fragmentado. El presidente sostiene su imagen positiva en 53%, con una suba de 2 puntos. Le siguen Cristina Kirchner (31%) y Kicillof (30%), pero sin figuras emergentes que logren revertir los altos niveles de rechazo político».
La última conclusión del resumen se mete con la parte electoral. Dice así:
«Techo electoral firme para LLA, en un escenario aún polarizado. La Libertad Avanza mantiene su techo de voto en 59% y un 38% que dice que ‘seguramente lo votaría’. El núcleo duro opositor persiste, pero no logra ampliar su base».
La Libertad Avanza completa el 38% de voto seguro con 21% de voto probable (59% de techo) y sólo 41% de rechazo.
El peronismo K, en cambio, tiene sólo 17% de voto seguro, 18% de probable (techo de 35%) y el mencionado rechazo del 65%.
Apenas mejor en cuento al «nunca los votaría», aunque con números también magros, aparece Provincias Unidas. Se trata del armado de gobernadores (y ex) moderados, que tuvo un flojo debut en legislativas nacionales del año pasado. En la encuesta de Opinaia combina 7% de voto seguro, 31% de probable (techo de 38%) y 62% de rechazo.
El peor de todos es el Frente de Izquierda. Tiene el «nunca los votaría» más alto (67%) y el techo más bajo (34%, por 9% de voto seguro y 25% de probable)./Clarin
