El legendario intérprete de El Padrino y Apocalypse Now, Robert Duvall, falleció a los 95 años en su casa en Middleburg, Virginia. Estaba casado con la actriz argentina Luciana Pedraza.
La noticia fue confirmada por su esposa quién anunció oficialmente el fallecimiento del actor a través de la cuenta de Facebook de Duvall.
“Ayer nos despedimos de mi amado esposo, querido amigo y uno de los más grandes actores de nuestro tiempo. Bob falleció pacíficamente en su casa, rodeado de amor y consuelo”, escribió.
Y añadió: “Para el mundo, él era un actor, director y narrador ganador de un Premio de la Academia. Para mí, él era simplemente todo. Su pasión por su oficio sólo era comparable a su profundo amor por los personajes, una excelente comida y la cortejo. Para cada uno de sus muchos papeles, Bob dio todo por sus personajes y por la verdad del espíritu humano que representaban. Al hacerlo, nos deja algo duradero e inolvidable a todos nosotros. Gracias por los años de apoyo que le mostraron a Bob y por brindarnos este tiempo y privacidad para celebrar los recuerdos que deja atrás”.
Desde su debut como Boo Radley en Matar a un ruiseñor (1962) hasta su consagración como Tom Hagen en la saga de El Padrino (1972), su legado dejó un huella indeleble en el séptimo arte.

Duval recibió el premio Oscar solo una vez en 1984 por el Tender Mercies, aunque estuvo nominado en cinco ocasiones a lo largo de una carrera que abarcó casi seis décadas.
Duvall también exploró el detrás de escena como un cineasta. En 1997 escribió, dirigió y protagonizó El Apóstol. Assassination Tango y Wild Horses se sumarían luego a su labor como director.
En 2014, a los 84 años, alcanzó su última nominación de la Academia por su papel en El Juez, dejando además su sello en títulos recientes como Jack Reacher y Widows.
Una de sus líneas más icónicas es la que pronunció bajo la piel del coronel William ‘Bill’ Kilgore en Apocalypse Now: “Me encanta el olor a napalm por la mañana”.
