Pese a que el mantenimiento del complejo presidencial de Chapadmalal tiene un costo de unos $ 87 millones al año, Javier Milei no utiliza esas instalaciones oficiales en sus excursiones a Mar del Plata. Al menos, así sucedió en enero pasado, cuando eligió un coqueto hotel céntrico para hospedarse.
El Gobierno aún cavila si concesiona el histórico complejo –en 2024 fue declarado «prescindible» y transferido a la ex ONABE– pero la realidad es que ya no se utiliza para turismo social y sólo está disponible la denominada «Residencia» del mismo.
Justamente ese lujoso chalet fue aprovechado por los padres del Presidente, Norberto Milei y Alicia Lujan Lucich, entre el 20 y el 28 de enero de 2025. Pero esta temporada estival ambos no disfrutaron de los parques y de las comodidades del chalet, con salida a la playa, ubicado a unos 20 kilómetros al sur de Mar del Plata.
La propia Karina había declarado en su momento que su madre es marplatense y que ella pasó «muchos años de mi vida aquí» al referirse a «La Feliz».
Sí, este verano estuvo alojado en el mismo el gobernador bonaerense. «Respecto de las reservas para utilizar el complejo para el período enero 2026 son: 02/01/2026 al 23/01/2026 Axel Kiciloff y Familia», explicaron en el organismo conducido por Karina Milei.
En verdad uno de los chalets del establecimiento está destinado al Presidente y otro al Gobernador de la Provincia. Desde La Plata aclararon que los gastos de «comida», y otro servicios, han corrido por cuenta de la gobernación. El año pasado la administración provincial había solicitado al Ejecutivo le transfiriera dicho predio en caso de insistir en la enajenación del mismo.
Es que el Gobierno coqueteó con una posible privatización del complejo cuando la secretaría de Turismo, a cargo de Daniel Scioli, declaró a fines de 2024 «la innecesariedad” del mismo y de su similar de Embalse, en Córdoba.
En los hechos, la administración de los hoteles fueron traspasados a la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que depende de Jefatura de Gabinete. Pero hoy no hay pistas sobre una posible privatización de ambos establecimientos.
En Turismo confirmaron que hoy los hoteles de Chapadmalal están cerrados pero «donde van habitualmente funcionarios es la Residencia, que está a cargo de Secretaria General» de la Presidencia.
De acuerdo a la información brindada por la Administración de Servicios Generales de esta última cartera, el costo de mantenimiento del complejo balneario asciende a $ 7.226.236,37 al mes. Incluye el pago de los siguientes servicios: alquiler de grupo electrógeno, mantenimiento de vehículos eléctricos, limpieza de tanques, fumigación y seguros varios».
Este presupuesto, claro está, no incluye las tarifas de servicios públicos como tampoco los sueldos del personal dedicado a este establecimiento. Al parecer, unos 30 trabajadores cumplen tareas los complejos veraniegos presidenciales.
Como sea, el monto informado por el Ejecutivo resulta mucho más exiguo que el divulgado, a través de vocerías oficiales en 2024, cuando tomó impulso la supuesta privatización: ese momento se estimaba que el mantenimiento de ambos complejos veraniegos le demandaban al Ejecutivo unos 10 millones de dólares al año.
Lo cierto es que en lo que va de mandato, Milei no ha utilizado la Residencia de Chapadmalal para sus estadías en «La Feliz». Entre el 26 y el 27 de enero de este año visitó la ciudad balnearia para participar de un nueva bajada del «tour de la gratitud» y para disertar en otra edición de la «Derecha Fest», en las playas del Sur, justamente con buena ubicación respecto al complejo presidencial.
Pero los hermanos Milei nuevamente eligieron el hotel Hermitage, un cinco estrellas ubicado en pleno centro de la ciudad balnearia, para alojarse. «Quedó a gusto desde la campaña. Le gustan los servicios y tiene un estacionamiento privado que viene bien para la seguridad», justificó un estrecho colaborador del primer mandatario.
La construcción del complejo tomó impulso durante la presidencia de Juan Domingo Perón. Las obras se iniciaron en 1948 con el fin de promover el turismo de las clases obreras y se afincaron sobre terrenos fiscales y otros expropiados a una estancia de la familia Martínez de Hoz.
Una primera etapa de las mismas finalizó en 1952 pero finalmente se terminó de completar en 1954, con la terminación de nueve hoteles de tres plantas -seis de ellos ubicados sobre la costa a la vera de la ruta 11 y los otros tres del otro lado del camino que une Mar del Plata con Miramar- y 19 bungalows.
A lo largo de los años, la Unidad Turística Chapadmalal fue utilizada por muchos presidentes. Y sus instalaciones cobraron notoriedad durante la denominada crisis del 2001 cuando el efímero presidente, Adolfo Rodríguez Saá, convocó allí a una cumbre de gobernadores peronistas a fines de ese año. El puntano renunció tras una semana de mandato en San Luis, pero la decisión se tomó en esta residencia balnearia cuando no se sintió acompañado por sus pares del PJ.
