En medio de su internación en Uruguay, Alberto Samid sufrió un duro revés judicial: el Juzgado Comercial N°25 decretó su quiebra tras el fracaso del concurso preventivo que había iniciado en 2022.
La resolución fue firmada por el juez Horacio Francisco Robledo, quien consideró que el «Rey de la Carne» no logró la doble conformidad de acreedores exigida por la Ley de Concursos y Quiebras. El pasivo verificado asciende a $276,66 millones, con deudas principalmente ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA).
La decisión judicial se conoció mientras Alberto Samid permanece internado en el Hospital Cantegril de Punta del Este. Su esposa, Marisa Scarafía, explicó públicamente la situación médica del empresario.
“Alberto se encuentra internado en el Hospital Cantegril de Punta del Este. Ingresó primero por una infección urinaria, pero el cuadro se complicó porque le detectaron un virus en sangre que no se sabe bien qué es, pero es muy peligroso ya que tiene bajos todos los valores de sangre, plaquetas, glóbulos blancos y otros valores”.
Scarafía también pidió ayuda para concretar su traslado a la Argentina en un avión sanitario: “Necesitamos que sea trasladado a Buenos Aires y la única manera es mediante un avión sanitario. Por eso le pido encarecidamente al señor gobernador (Axel Kicillof), a los intendentes peronistas y a todos los compañeros que nos ayuden con este tema. Es urgente. Alberto necesita estar en su país atendido por sus médicos”.
Mientras la familia gestiona el operativo sanitario, la quiebra abre una nueva etapa judicial que incluye la inhibición general de bienes y la prohibición de salida del país hasta julio de 2026, en un contexto donde la situación médica y el frente judicial se superponen.
