Mientras la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó el paro para este jueves 19 de febrero, la propia interna del sector puede conducir al fracaso la huelga si la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA) decide no adherir al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT).
Aunque la UTA es el gremio histórico que aglutina a los trabajadores de los colectivos a nivel nacional, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, los empleados de la empresa DOTA mantienen su sindicato paralelo: la UCRA. Esta rama del sector que disputa el poder con la UTA de Roberto Fernández, tiene una mayor cantidad de afiliados en el sector, por lo que si no se pliegan pueden llevar al fracaso la medida de fuerza.
Desde la CGT miran con atención lo que pase con los trabajadores de la UCRA, ya que ellos solos podrían hacer resentir el paro general porque darían el servicio necesario para evitar el impacto que desde la central obrera buscan dar en el marco de la disputa legislativa por la reforma laboral.
Los allegados a Roberto Fernández, que ya hicieron varios paros durante los dos primeros años del Gobierno, harán oficial este miércoles la convocatoria a la huelga en compañía del paro general de la CGT.

En cambio, allegados a la UCRA, hablarían recién el miércoles también, pero mantienen el suspenso sobre su postura, sabiendo que son el actor que definirá el éxito o no del paro general.
Además de la disputa interna sobre la UTA, alineada con la CGT, y la UCRA, opositora a la dirección de Roberto Fernández, otra arma clave del Gobierno de la Nación es la declaración como servicio esencial del transporte. Ya en otras oportunidades donde la central obrera llamó al paro general, esta condición logró impedir aún el acatamiento desde trabajadores de la UTA.

En esas oportunidades, donde la UTA convocó al paro y la UCRA no se plegó, el gran golpe a Roberto Fernández fue que empresas que administran líneas ajenas al Grupo DOTA terminaron trabajando con normalidad, bajando aún más el impacto de la medida de fuerza, como lo hicieron la Tandilense y la Sesenta y Ocho, por poner de ejemplo dos líneas troncales de la Ciudad de Buenos Aires.
