Categorías
Noticias Política

Acevedo participó de la celebración por el 170° aniversario de la inauguración de la Iglesia Catedral de Tucumán

El templo fue inaugurado en 1856 por Fray Mamerto Esquiú y este año también se conmemoran los 200 años de su natalicio. La ceremonia fue presidida por el arzobispo Carlos Sánchez.

El vicegobernador de la provincia, Miguel Acevedo, participó de la celebración por el 170° aniversario de la inauguración de la Iglesia Catedral de Tucumán, uno de los templos más emblemáticos de la provincia y símbolo de la historia espiritual e institucional tucumana.

La ceremonia religiosa fue presidida por el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, y contó con la presencia, además del vicegobernador de la provincia, de la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz; la ministra de Educación, Susana Montaldo; y el legislador Walter Berarducci.

La Catedral fue inaugurada en 1856 por el entonces vicario Fray Mamerto Esquiú, hoy Beato argentino, cuya figura vuelve a cobrar especial relevancia este año al conmemorarse el 200° aniversario de su natalicio.

Finalizada la celebración religiosa el vicegobernador destacó: “Acompañamos al arzobispo Carlos Sánchez y a toda la Iglesia Católica en el 170 aniversario de la inauguración de nuestra Catedral, querida por todos los tucumanos, queríamos estar presentes acompañando este momento especial”, expresó.

Acevedo valoró la homilía centrada en el concepto de encuentro y convivencia social. “Fue una misa celebrada en conmemoración de los 170 años, pero hablando en el sermón del encuentro. Y eso es lo que tenemos que buscar todos, encontrarnos en pos de transitar esta vida y estos momentos de la mejor manera, ayudándonos, siendo solidarios y participando todos, y haciendo lo que tiene que hacer cada uno en su lugar con la mayor responsabilidad”, afirmó.

Consultado sobre el mensaje hacia la ciudadanía en el actual contexto, el vicegobernador señaló: “Es un mensaje de esperanza, de unidad y, como le decía, de encuentro”.

Por su parte, monseñor Carlos Sánchez, centró su mensaje en la figura de Fray Mamerto Esquiú, quien pronunció el sermón el día de la inauguración del templo en 1856. “No era Catedral en ese momento, era la Iglesia Matriz de Tucumán, la Iglesia Madre de todas las iglesias de la ciudad de San Miguel de Tucumán”, explicó.

Sánchez recordó que Esquiú, con apenas 30 años, ya se destacaba como un hombre de fe profundamente ligado al pueblo. “Unió muy estrechamente la fe con la patria. Nuestra patria nace desde la fe, y la fe es la que nos da unidad. Este templo es el lugar del encuentro del hombre con Dios. Es el reservorio de los valores y de los principios morales, y es un signo de que tenemos que abrevarnos de esos valores para construir una patria mejor, una patria de hermanos”, sostuvo.

El arzobispo remarcó que el mensaje del Beato conserva plena vigencia: “Estas piedras son un signo de que tenemos que ser cada uno de nosotros presencia de Dios para los demás, un lugar de encuentro con Dios y con los otros, mediante el servicio y la caridad fraterna, cimentados siempre en la fe”.