La diputada kirchnerista Vanesa Siley acusó este jueves de «peronistas chorros» a los diputados catamarqueños, tucumanos, salteños y misioneros que dieron quórum al oficialismo para tratar la reforma laboral.
Durante su exposición en el recinto, Siley inició la caza de brujas apuntando al bloque Elijo Catamarca, integrado por los legisladores de Raúl Jalil que se fueron de Fuerza Patria en diciembre: Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot.
La dirigente gremial de los judiciales se preguntó «cómo le van a explicar a la traidición de un pueblo de lucha como el de Felipe Varela en Catamarca, la traición que están haciendo al pueblo catamarqueño los que se sentaron a dar quórum». «¿Cómo le van a explicar al pueblo que tuvo a Martín Miguel de Güemes en Salta la traición que hicieron los salteños que vinieron a dar quórum?», agregó en referencia a Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella, que responden a Gustavo Sáenz.
Pero también cargó contra «los misioneros» por provenir del «pueblo de Andresito», el líder guaraní que peleó en el litoral contra los españoles y los invasores portugueses en el siglo XIX, y no se olvidó de «esos tucumanos», en alusión a quienes componen el armado de Osvaldo Jaldo desde inicios de la gestión de Javier Milei.
Sin embargo, Siley aclaró que no señalaba a «los tucumanos, misioneros, catamarqueños o salteños de La Libertad Avanza». «Porque eso es honestidad intelectual, ustedes quieren castigar al trabajador y la trabajadora argentinos, pero los peronistas tienen un mandato», dijo con énfasis.
Justo en ese momento, una de las diputadas libertarias completó la frase ante la pausa de Siley y gritó: «¡Chorear!»
¿Cómo le van a explicar al pueblo que tuvo a Martín Miguel de Güemes en Salta la traición que hicieron los salteños que vinieron a dar quórum?
La legisladora kirchnerista recogió la provocación y exclamó: «¡los que chorean son los peronistas que a vos te gustan, no los que estamos en este bloque!». «Los que a vos te gustan son los que se sentaron en el medio y te dieron quórum», precisó, y agregó con rabia: ¡Esos son los chorros, esos son los que ustedes compran!».
Siley aprovechó su discurso para advertir, además, que bajo la reforma laboral se escamotea una reforma tributaria, una previsional y una financiera, razón por la cual volvió a objetar el fondo de indemnizaciones. «A esta ley también la está atravesando la Banelco pero lo lamentable del paso del tiempo es que esa Banelco hoy es a la luz del día, porque son las cajas de las provincias», concluyó.

El salteño Outes, más tarde, contestó a las imputaciones de Siley. «No existe el Macri, no existe el empersario de 1500 millones que llama para echar a sus empleados, no existe el dueño millonario ni la empresa de tres turnos, las provincias del interior hemos sido postergadas», dijo en defensa de la reforma laboral.
Al tiempo que Siley y Mario Manrique, entre otros, devolvían a gritos sus argumentos, el hombre de Sáenz en el recinto les atribuyó a los kirchneristas una «mirada de corto plazo» y los consideró «compañeros justicialistas que solo miran el desarrollo de esta gran ciudad y las grandes empresas que se instalaron». «A nosotros nos dejaron sin empresas, sin rutas, sin universidades. Parece que al interior la democracia llega más tarde», sostuvo.
A ver, compañera, vaya a tocar el bombo, necesitamos pensar un poco.
Según Outes, sus colegas peronistas «no conocen el interior». Como le costaba sostener el hilo de su alocución por las imprecaciones de Siley, que le recordaba que tendría que «volver a su provincia», la retó: «a ver, compañera, vaya a tocar el bombo, necesitamos pensar un poco».
Luis Petri, como vicepresidente de la cámara, trataba infructuosamente de poner orden. Para colmo, Outes terminó diciendo que votaría a favor pero «el modelo de Milei está fracasando». «Termine, por favor, señor diputado, que está excedido en su tiempo», acotó el mendocino.
