Nuevamente como ocurre con frecuencia los vecinos de San Miguel de Tucumán deben soportar un olor fétido e insoportable en el ambiente, a tal punto que hay que cerrar puertas y ventanas para que no se inunde con ese desagradable olor el interior de las viviendas. En horas de la tarde de este viernes 20 de febrero el fenómeno volvió a ocurrir.

La ropa colgada en el aire libre se impregna de ese repugnante olor y el lavado se arruinó. Hay que volver a lavarla.
Está estudiado y comprobado que los malos olores actúan como un estresor ambiental que perjudica la salud física y mental, provocando dolores de cabeza, náuseas, vómitos, mareos, insomnio y problemas respiratorios.

Además, pueden generar estrés, ansiedad, irritabilidad y fatiga, afectando el bienestar emocional y, en exposiciones crónicas, causar irritación en ojos, nariz y garganta. A esta realidad están sometidos los habitantes de San Miguel de Tucumán cuando esto ocurre, sin que autoridades municipales y provinciales le den una solución definitiva.
Hay que individualizar y penalizar al autor de este daño a miles de tucumanos, donde hay personas con problemas respiratorios y patologías que se ven incrementadas por este ataque a la calidad de vida y la salud de los vecinos. Se produce en estos casos un agravamiento de asma, sibilancias, disminución de la capacidad de inhalación y contracción de bronquios.
También genera aumento del estrés, alteraciones del sueño (insomnio), irritabilidad, ansiedad y, en ocasiones, reacciones neurotóxicas y alteraciones cognitivas fundamentalmente en personas con problemas para concentrarse, estudiantes o personas mayores con su salud disminuida.

Los niños, ancianos, embarazadas y personas con problemas respiratorios crónicos (asma, EPOC) son más vulnerables. La exposición prolongada o a altas concentraciones intensifica los síntomas negativos sobre la salud. Hay un daño real.
A quién están tapando o beneficiando con la inacción los funcionarios públicos. Cuál es la empresa o industria responsable de este ataque artero a la salud y calidad de vida de los vecinos. Esto ocurre con cierta frecuencia y los viernes o sábado son los días elegidos. Quién genera este espantoso olor lo sabe por eso elige los días y horas para emanar este mal olor. Seguramente por falta de inversión en tecnología o por carecer de procedimientos adecuados produce este espantoso olor en el ambiente.
Las industrias con emisiones de fuerte olor deben implementar sistemas de tratamiento de aire (biofiltros, carbón activado, oxidación avanzada), mejorar la gestión de residuos orgánicos, sellar instalaciones, y usar tecnologías de desodorización. Además, es crucial el monitoreo constante de gases, la ventilación adecuada y el cumplimiento de la normativa ambiental para proteger el entorno y la comunidad. Hay alguien a quien se está protegiendo a costa del malestar de los vecinos de San Miguel de Tucumán.
