El cierre de FATE, el único fabricante de neumáticos de origen argentino, evidencia un cambio en la dinámica empresaria por la apertura importadora y su impacto en la producción local, con varios cierres y achiques de plantas recientes.
Para muchas compañías, fabricar dejó de ser negocio en este escenario. Les es más económico importar, en vez de lidiar con altos costos operativos y laborales.
En 2025, creció 42% la importación de cubiertas de autos livianos y 38% la de vehículos pesados, según Analytica. Hoy, 75% de los neumáticos que se venden en el país vienen del exterior y los chinos –los mayores fabricantes y exportadores del rubro en el mundo, con 22% de la producción global– pasaron de representar 42% del total de las importaciones, cuando hace una década significaban cerca de 10% y Brasil concentraba más de 60%.
El boom importador se dio por un combo de factores: la baja de aranceles de 35% a 16% –en línea con los de otros países, entre 10% y 15%–, la eliminación del Impuesto PAIS, la flexibilización a las importaciones, la estabilidad del dólar y la oportunidad de entrar a un mercado que, en años de economía cerrada, estuvo manejado por un puñado de empresas, con precios de los productos más caros que en el exterior, lo que motivó a muchos a cruzar las fronteras para conseguirlos más baratos
Hasta el cierre de esta nota, pese a que se dictó la conciliación obligatoria el miércoles, la planta de FATE sigue tomada por empleados y delegados gremiales del SUTNA, que se resisten a perder sus fuentes de empleo. “Implica la pérdida de puestos calificados, capacidades industriales difícilmente recuperables en el corto plazo”, señaló al respecto Analytica.
La foto de FATE se repite en rubros como el de artículos para el hogar. En menos de tres años, Whirlpool pasó de inaugurar, en octubre de 2022, en Fátima, su planta de lavarropas de carga frontal más moderna en el mundo a cerrarla en noviembre pasado para importarlos desde Brasil.
Aunque en 2003 tomó una decisión similar con su fábrica de heladeras en San Luis, otra vez el plan no se cumplió: la idea era producir 300.000 unidades anuales y exportar el 70%.
Actualmente, la producción de electrodomésticos está en mínimos históricos, mientras que las importaciones registran récords: según PxQ, las de lavarropas subieron 1.432% entre fin de 2023 y el cierre de 2025.
Para la consultora, las importaciones “contribuyeron a la baja de precios”, pero advirtió que “el costo en el recorte de empleo es significativo”. “La apertura comercial actúa como un ancla de precios, pero genera costos en sectores con menor competitividad, muchos intensivos en empleo”, apuntó.
También en noviembre, Color Living cerró su planta de Pacheco para mantener su actividad en la principal, en Córdoba. En ese entonces, la firma con más de 40 años y una producción anual de 90.000 muebles, argumentó que “la apertura de importaciones impactó en los volúmenes de producción”.
El furor por Shein y Temu hizo que en 2025 las compras “puerta a puerta” crecieran más de 270%. El año pasado, la importación de muebles creció 278%, según la Asociación para la Pequeña y Mediana Empresa de Santa Fe (Apyme), que nuclea a las principales fábricas de muebles del país en esa provincia.
También en noviembre, se achicó la fábrica de ollas y sartenes Essen de Santa Fe, la más grande del mundo de piezas de aluminio fundido. La empresa explicó que se debió a la caída del consumo y que la apertura de importaciones le permitió traer piezas para ensamblar productos nuevos, pero la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunció que se sustituyó parte de la fabricación por importaciones chinas.

En tanto, el rubro textil es otro de los más afectados. La semana pasada, TN Platex pidió el concurso de acreedores tras cerrar su planta de Tucumán y recortar la producción de indumentaria y ropa interior en las de Corrientes y La Rioja. Es la textil del empresario Teddy Karagozian, que tuvo un breve paso por el Consejo de Asesores de Milei.
En este caso, según ProTejer, la industria opera al 30% de su capacidad y las importaciones de ropa aumentaron 97,3% interanual, mientras que las de textiles subieron 121,2%, y las de calzado, 25,2%.
En este segmento, el grupo brasileño Vuasa, conocido por su marca de zapatos Via Uno, busca reestructurar su deuda con acreedores por fuera de la órbita judicial, antes de recurrir al pedido del concurso, al que ya se presentó en 2018.
