Este año la discusión por el empleo será crucial en la agenda argentina. Incluso con la aprobación de la reforma laboral que se dará esta semana en el Senado, los especialistas advierten que la generación de puestos de trabajo dependerá de la mejora de la actividad. En paralelo corre la expectativa por la recuperación del poder adquisitivo, punto que aparece todavía más difícil. Según un informe privado, en los últimos ocho años un empleado privado formal perdió 16 salarios mensuales promedio de 2017; para un público fueron 21 y para un informal, 29.
Un trabajo del economista Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), refleja que cuando la comparación se hace con 2024, hay una mejora tanto del poder adquisitivo privado como público (integrando tanto al sector nacional como provincial): 4,8% y 3,9%, respectivamente. En relación al 2023, en cambio, en ambos casos hubo una caída (1,6% en el caso privado y 17% en los estatales). “Las grandes diferencias están explicadas por el recorte real de salarios del sector público nacional, dado que el provincial, luego de caer en 2024, tuvo una recuperación en 2025”, advierte Argañaraz.
