En una encendida defensa del proyecto de modernización laboral que impulsa el gobierno nacional, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem aseguró: “Los que nos critican la reforma laboral son los artífices del fracaso”.
El referente parlamentario de La Libertad Avanza celebró que la iniciativa esté cerca de su sanción definitiva y aseguró que esta reforma será beneficiosa para todos porque, con el tiempo, “habrá más trabajo formal y los sindicatos tendrán más afiliados”.
El presidente de la Cámara de Diputados destacó que este Gobierno ”evitó la crisis más grande de la historia argentina» y subrayó avances como el alcance inédito de la modernización laboral: “Es la primera vez que se hace una reforma de esta índole, de esta magnitud, así que soy muy optimista. Estoy convencido de que el Senado va a aceptar las modificaciones que introdujimos y, seguramente, la semana que viene el Poder Ejecutivo la promulgará”.
Consultado sobre el camino legislativo, Menem destacó la necesidad de consenso y la estrategia adoptada por el oficialismo: “Cuando vimos que no tenía consenso, optamos por la solución más simple para no complicar una gran reforma que ya se había consensuado. El objetivo era votar por capítulo, avanzar con lo que tenemos”.
Frente a las críticas, Menem fue enfático en su respuesta a la oposición: “Son los que nos trajeron hasta acá. Van criticando cada medida que toma el gobierno, pero fueron los artífices del fracaso. Si no te falta esto, te falta lo otro, y si no es la ley de empleo, entonces hay que bajar impuestos. ¿Cuál es el éxito que nos pueden mostrar con esas medidas que recomiendan? Ninguno”.
Para Menem, la oposición peronista y las críticas gremiales remiten a las fallas del modelo previo: “No sólo los gobernadores, sino los diputados y representantes de un sector importante del peronismo, están viendo que su propio pasado ha sido un fracaso en términos ideológicos. La ley anterior, ¿cuánta gente formalizó? Hace 14 o 15 años que no se formaliza gente, desde 2011, que no crece la economía”.
A propósito de los sindicatos, Menem rechazó que las reformas los perjudiquen y, por el contrario, remarcó sus beneficios: “Estoy absolutamente en contra de cualquier paro y ojalá lo entiendan. El sindicalismo tiene que entender que esto es en beneficio de la gente que trabaja. Con la reforma laboral vamos a tener más trabajo formal y los sindicatos van a tener más afiliados”.
Además, Menem sostuvo que se alcanzó un equilibrio porque todos cedieron: “En esta situación, perdieron todos los intermediarios entre empleador y empleado. El Estado también perdió. Cedió aportes, y los sindicatos ahora tienen un tope. Ha sido una modernización hacia un nuevo equilibrio de fuerzas”.
Con respecto a los cambios que introduce la normativa, Menem enfatizó la mayor flexibilidad de acuerdos entre empresas y trabajadores, por ejemplo con el banco de horas: “Esto beneficia al trabajador principalmente. Si necesitás, por ejemplo, un fin de semana libre, lo acordás con el empleador y trabajás de lunes a jueves algunas horas más. La hora extra es una hora por encima de la pauta semanal o de la pauta mensual. Pero si el empleador y el empleado acuerdan que se trabaje menos días a la semana y más horas por día, va a ser más libre entre las partes”.
Sobre las consecuencias de los paros sindicales en la economía, Menem manifestó: “No tuvo un gran impacto el paro nacional. Obviamente, pierde mucho dinero la Argentina. Hay estudios que muestran quinientos, seiscientos millones de dólares por parar el país, pero la mayoría de la gente que pudo ir a trabajar, lo hizo. Nosotros queremos que se trabaje todos los días”.
Al referirse al contexto sectorial, Menem citó el caso Fate como ejemplo de empresas sostenidas por “protección política”: “Era uno de los pocos fabricantes de neumáticos a nivel local, que te los vendía tres veces más caro de lo que valen. Si gastaste diez mil en vez de treinta mil pesos en un producto, te sobran veinte mil para gastar en otro sector y estás reactivando otros sectores de la economía. Antes, este tipo de empresas se sostenía con protección política, subiendo aranceles o con subsidios”.
Menem criticó la protección histórica a ciertos sectores y defendió la política de competencia: “Hace ochenta años que la protegen, obligaban a toda la Argentina a comprar neumáticos más caros en nombre de la industria nacional. Muchos de los que votaron la ley, iban a Uruguay o Paraguay a comprar. El primer perjudicado por esa empresa era la Argentina”.
Al analizar el panorama económico, Menem destacó la salida de la crisis y la estabilización macroeconómica: “Si no se tomaban las medidas que se tomaron en diciembre de 2023, chocábamos contra la pared o estábamos en noventa por ciento de pobreza. Se evitó una crisis fenomenal. La inflación está estabilizada y con tendencia a la baja. No se construye en dos años lo que se destruyó durante muchísimas décadas. Es un tema de tiempo, pero todo camina para mejor”.
El presidente de la Cámara detalló que tras la modernización laboral se buscarán avances en otros rubros: “Después de la modernización laboral, el otro día aprobamos y seguramente el Senado también sancionará el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Viene el acuerdo con Estados Unidos, la reforma política, todo lo que vaya quedando obsoleto. El gobierno va a intentar bajar impuestos en la medida que las cuentas sigan equilibradas”.
Respecto a la dinámica parlamentaria, Menem explicó: “Siempre hubo un espíritu de diálogo y de tratar de buscar el número para llevar adelante proyectos de ley. El problema es el número. Cuando tenés noventa y cinco diputados y te faltan treinta y cinco, vas trabajando con todos los bloques. Para sacar una ley con más de cien votos, todos pusieron su parte”.
Menem concluyó que el objetivo de la modernización laboral es mejorar la relación entre empleadores y empleados, y que el sindicalismo puede encontrar en la reforma una oportunidad para ampliar su base de afiliados bajo reglas claras y beneficiosas para la economía.
