El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Fabián “Chiqui” Tapia, quien antes fue autorizado por la Justicia, viajó a Barranquilla, Colombia y a Río de Janeiro, Brasil, otra vez en avión privado, por un costo de un poco más de U$S 100.000.
A través de fuentes del sector de vuelos ejecutivos, entre el valor por kilómetro para esa aeronave; los estacionamientos; costos de aeropuerto y pernoctes, tanto del avión, como de la tripulación; el lucro cesante de la empresa; entre otros, el costo del viaje es «de alrededor de US$ 100.000». No se sabe si el viaje lo pagó la AFA o el Conmeboll.
Como es de su costumbre, Tapia se fue en un avión privado, un Learjet 60, matrícula LV-KMA, operado por Baires Fly, que partió del Aeropuerto Internacional de San Fernando, el 24 de febrero, a las 08.58, para aterrizar 16 minutos después en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde lo abordó el presidente de la AFA.
Desde allí, despegó a las 10.18 rumbo al Aeropuerto Internacional Chacalluta, en Arica, Chile, donde aterrizó a las 13.26. En aquel lugar realizó una escala técnica, para partir a la ciudad de Barranquilla, Colombia, a las 14.19, donde arribó tras 4 horas y 17 minutos de vuelo.
En Barranquilla, Tapia participó de la inauguración del Hotel de la Sede Deportiva -un Centro de Alojamiento para el Alto Rendimiento-, que inauguró la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
El evento estuvo encabezado por el presidente de la institución, Ramón Jesurun Franco y de la que participaron: Tapia, como presidente de la AFA, Alejandro Guillermo Domínguez Wilson-Smith, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y Giovanni Vincenzo Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
Desde 2015, Jesurun Franco preside la FCF. Además, es miembro del Consejo de la CONMEBOL En el organismo sudamericano, integra las comisiones de Finanzas y la subcomisión de Honorarios. Y junto a Tapia, y otros dos miembros, es representante de la CONMEBOL ante el Consejo de la FIFA.
Tras el evento, y pasar la noche en Barranquilla, Tapia partió a las 11.32 (hora de Buenos Aires) de la ciudad colombiana y aterrizó 3 horas y 15 minutos más tarde en Manaos, Brasil, donde efectuó una escala técnica.
Casi una hora después, más precisamente 52 minutos, la aeronave, matrícula LV-KMA, despegó con destino a Río de Janeiro, Brasil, donde Tapia participará de una reunión de la CONMEBOL, para luego retornar a la argentina, a más tardar el sábado 28 de febrero.
Recordemos que el jueves 19 de febrero, el juez en lo penal económico Diego Amarante, le prohibió a Tapia la salida del país. Sin embargo, cuatro días después, lo habilitó por excepción y lo autorizó para que realice el viaje a Barranquilla, Colombia, y a Río de Janeiro, Brasil. A cambio, el magistrado le fijó una “caución real” de $5.000.000, con el objetivo de garantizar su “sujeción al proceso”.
En el fallo, Amarante detalló que Tapia solicitó la habilitación “con el fin de participar de actividades oficiales en su carácter de presidente de la AFA y de vicepresidente de la Conmebol”.
De acuerdo con el escrito, el presidente de la AFA “acompañó copias de la invitación oficial cursada por la Federación Colombiana de Fútbol para participar de un acto oficial en la ciudad de Barranquilla, del itinerario de vuelos elaborado por la firma Baires Fly S.A. y del acta del orden del día de la Reunión del Consejo de la Conmebol”.
Nuevamente, como en otras oportunidades, no queda claro quién se hizo cargo de los costos del viaje. Tapia viajó como presidente de la AFA, pero también participará de una reunión de la CONMEBOL, organismo donde también tiene un cargo.
