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Para qué sirve limpiar la parrilla con un corcho antes del asado

Los que hacen asado saben que el resultado no depende solo de la carne ni del estado de la parrilla. Más allá de los cepillos de alambre que se usan tradicionalmente hay un método casero con un corcho que gana terreno.

Aunque parezca una idea loca se puede usar un corcho natural para limpiar la rejilla de la parrilla. Si bien puede resultar extraño, este elemento poroso es un aliado inesperado para quienes buscan realizar una limpieza profunda antes de tirar el primer corte.

El secreto de este método está en la textura del corcho y en la resistencia del material. Al ser poroso y natural el corcho actúa como una “esponja rígida” que soporta el calor moderado. Este método tiene varios beneficios, entre ellos arrastra las impurezas, elimina restos carbonizados de asados previos.

El corcho dejará la parrilla lista para usar. 

Por otra parte, el corcho ayuda a retirar la película aceitosa acumulada en las varillas. Al dejar la superficie más lisa reduce las chances de que la carne se quede pegada.

En primer lugar, encender el fuego y esperar a que la parrilla tome temperatura, pero sin llamas directas. Con una pinza sujetar un corcho de alcornoque y frotar el corcho a lo largo de cada varilla. De a poco el material irá recolectando la grasa y el hollín.

Finalmente, una vez pasado el corcho se puede repasar con un papel de diario o un trapo seco para retirar los sedimentos sueltos. Muchos parrilleros completan la limpieza pasando medio limón después del corcho. La acidez del cítrico termina de desengrasar.