“Es triste que de un día para otro te digan que no seguís trabajando. Teníamos la ilusión de seguir”, dijo con apesadumbrado el empleado, Juan Carlos Vega, de 55 años y con 37 años en PanPack SA.
La empresa que desarrollaba su actividad en Los Nogales comunicó oficialmente lo que ya era un fuerte rumor, que cerraba las puertas, que no seguía.
Se trata de una planta, dedicada a la producción de tejidos, bolsas, hilos y cintas de rafia de polipropileno.
Es una muestra de la crisis por la que atraviesa el sector industrial en Tucumán, que tiene como causa la caída de la demanda interna y la apertura de las importaciones.

Los telegramas comenzaron a llegar el lunes a algunos de los 70 empleados de la planta confirmó Juan Catalán, delegado gremial de la Unión de Obreros y Empleados Plásticos (Uoyep).
En los telegramas se expresa que la “empresa ha definido el cierre definitivo de la planta fabril” y el “cese total de la explotación”. La causa invocada “obedece a la profunda y sostenida caída de ventas que obligó a presentarse en concurso preventivo”, que se tramita en un Juzgado Nacional en lo Comercial de Buenos Aires.
La imagen fue desoladora ya que los empleados, unos 55 operarios y 17 administrativos, aproximadamente, ayer llegaron a su lugar de trabajo y no pudieron entrar, las puertas estaban cerradas. Quedaron en la calle, a la intemperie y con la angustia de no tener ya el lugar y la actividad que venían desarrollando desde hace años, algunos varias décadas. Y para completar el panorama, hay ex empleados que tienen conocimientos sobre manejo de máquinas específicas y que va a ser difícil que consigan reinsertarse en el mercado laboral.
Los trabajadores relataron que desde la empresa les prometieron pagar las deudas salariales pendientes y la indemnización correspondientes, sin haber especificado en cuántas cuotas.
Reconocen que hace más de dos años comenzó la caída de las ventas con las importaciones del mismo rubro y con precios a los cuales era imposible competir. Que no le encontraron una salida a esa situación.
Panpack, con 50 años de antigüedad, se dedicaba a la fabricación de bolsas para alimentos y productos agrícolas: envases para papa, cebolla, zanahoria, azúcar y granos, con capacidad para soportar entre 20 y 50 kilos.
No se trata de un caso específico o aislado, las empresas textiles instaladas en Tucumán recibieron el golpe de las importaciones y decidieron frenar la producción.
