Juan Bautista Mahiques juró como nuevo ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. El nuevo integrante del Gabinete asumió ante la mirada de la plana mayor del Gobierno y de su antecesor.
El flamante ministro y el ex entraron juntos, acompañados por Javier Milei, Karina Milei y Manuel Adorni, que ingresaron un instante antes. Habían estado reunidos a solas minutos antes en el despacho presidencial.
Sebastián Amerio, el secretario de Justicia saliente, que se enteró de su despido mientras presidía la comisión de administración del Consejo de la Magistratura, no estuvo. Su sostén en el gobierno Santiago Caputo siguió la ceremonia de pie y se saludó con un beso con Santiago Viola, verdugo y reemplazante de Amerio.
Casi todos los ministros ingresaron juntos al Salón Blanco minutos antes de la jura al mediodía. Las excepciones fueron Juan Carlos Presti (Defensa), de viaje en Estados Unidos; Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior).
Como en los último nombramientos, los ministros convirtieron el acto protocolar en uno social y se abrazaron como si no se vieran hace tiempo. Sorprendieron las lágrimas de Sandra Pettovello, que se emocionó al saludar al renunciado Cúneo.
El flamante ministro de Justicia saludó a su padre, el juez federal Carlos «Coco» Mahiques, que se autoexcluyó de la causa AFA por haber festejado su cumpleaños en la mansión atribuida a Toviggino. Conversó animadamente con el Presidente, Adorni y Bullrich. También, a solas con Caputo, que resistió hasta último momento el desembarco de su hijo.
Milei saludó a todos sus ministros con estruendo. Se quedó hablando en especial a Federico Sturzenegger. Su hermana apenas saludó fríamente a Caputo.
El ministro de Justicia, que se retrató con su familia y amigos, brindará una entrevista este jueves, pero su equipo pretende bajar su perfil en comparación a su rol en la Procuración porteña. Ya no tendrá presencia en redes. «Hablará su trabajo», dijeron en su entorno.
Lo más urgente es el nombramiento de los juzgados vacantes. La Corte, según dicen en la Rosada, puede esperar.
