En medio de la proliferación de las nuevas costumbres de festejo de los alumnos egresados del denominado Último Primer Día de clases (UPD), una adolescente de 17 años terminó internada en San Juan luego de haber sufrido una intoxicación alcohólica.
La Policía sanjuanina intervino en los últimos días en cuatro festejos de este tipo para clausurar los lugares y evitar desmanes y que los menores de edad tengan problemas de salud, dado que una de las principales actividades del UPD es consumir alcohol.
Fue así como los agentes llegaron a una fiesta desarrollada en el departamento de Pocito y allí encontraron que estaban festejando alrededor de 70 menores de edad y algunos mayores. En ese lugar, varios asistentes consumían bebidas alcohólicas, lo que motivó a la clausura inmediata del evento y el secuestro de las bebidas.
En esa recorrida por las instalaciones, los policías hallaron a una adolescente de 17 años descompensada, por lo que decidieron llevarla al Hospital Federico Cantoni, donde se confirmó que había sufrido una intoxicación alcohólica y tuvo que ser internada para reanimarla.
Los otros operativos de UPD se hicieron en los departamentos de Caucete, Rivadavia y San Martín, donde se recibieron varias denuncias por desorden y consumo de alcohol en menores de edad.
Los reiterados casos de menores alcoholizados en fiestas de UPD encendieron la alarma entre las autoridades, por lo que se reforzó el despliegue preventivo en otros puntos de la provincia.
En Caucete, los agentes detectaron una reunión con 80 personas, de las cuales cerca de 50 eran menores, los cuales fueron entregados a sus padres o responsables.
Además, en Rivadavia, una veintena de estudiantes celebraban el inicio de su último año escolar, mientras que en San Martín se desactivaron dos festejos en distintas quintas, donde había 50 jóvenes en total.
En todos estos procedimientos, hubo secuestro de alcohol.
La Justicia Contravencional ordenó el cese de un UPD que se realizaba en una propiedad en la ciudad mendocina, además de sanciones a padres y al organizador. En el lugar había más de cuarenta menores y consumo de alcohol.
La intervención se produjo tras un llamado que alertaba sobre ruidos molestos. La advertencia había sido realizada por un vecino y, al arribar el personal policial, y de la propia jueza Contravencional María Paz Zabalegui, se constató que en el inmueble se llevaba adelante un festejo de UPD.
La jueza dispuso de inmediato el cese de las actividades y poner en resguardo a los adolescentes. Asimismo, se notificó a los padres que habrían autorizado el consumo de alcohol en menores por infracción al Artículo 97 del Código Contravencional, normativa que tiene como finalidad prevenir situaciones de violencia y proteger la seguridad pública, habilitando incluso la intervención policial.
