El Gobierno planea convocar la semana próxima a la mesa política del oficialismo para ordenar la agenda legislativa y definir el envío de reformas al Congreso durante el período de sesiones ordinarias. La reunión se realizará después de la gira internacional del presidente Javier Milei, que incluye su viaje a Estados Unidos, su participación en la asunción de José Antonio Kast en Chile y su paso por un foro económico en Madrid.
El encuentro buscará establecer las prioridades del Ejecutivo para los próximos meses y coordinar la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza. El objetivo central es fijar el orden de los proyectos que el Gobierno pretende impulsar en el Congreso a lo largo del año.
En ese esquema, la primera iniciativa que se abordaría es la reforma de la ley de Glaciares, cuyo tratamiento está previsto para abril. Luego aparecería el debate sobre financiamiento universitario. En tercer lugar se ubicaría la reforma política y, posteriormente, una modificación del Código Penal.
Ese orden forma parte de una planificación más amplia que también contempla el envío de pliegos para cubrir vacantes judiciales. La estrategia del oficialismo prevé que ambos procesos avancen de manera paralela durante el período legislativo.
La mesa política reúne a los principales dirigentes del núcleo de poder del Gobierno. Está encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y cuenta con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del ministro del Interior, Diego Santilli. En algunos encuentros también suele sumarse el ministro de Economía, Luis Caputo.
Del espacio también suelen formar parte el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora Patricia Bullrich; y el asesor presidencial Santiago Caputo. En determinadas reuniones participa además Eduardo “Lule” Menem, un funcionario cercano a la hermana del Presidente.
La reunión prevista para la semana próxima será el primer encuentro de la mesa política luego de las tensiones internas generadas por cambios recientes en el área de Justicia. Las fricciones surgieron a partir de una reconfiguración en el manejo de la política judicial del Gobierno. Esa área pasó a depender directamente de Karina Milei, desplazando a Santiago Caputo.
Hasta ese momento, Caputo ejercía influencia sobre la política judicial a través del exsecretario de Justicia, Sebastián Amerio. Amerio dejó su cargo y fue reemplazado por Santiago Viola, apoderado de La Libertad Avanza y dirigente cercano a la secretaria general de la Presidencia.
