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El Gobierno reactivó las reuniones con los gobernadores

Tras anunciar la primera batería de proyectos a presentar en el Congreso, el Gobierno reactivó esta semana las reuniones con los gobernadores para comenzar a negociar los apoyos necesarios en el recinto. Como equipo que gana no se toca, el ministro del Interior, Diego Santilli, volvió a hacerse cargo de la tarea y se sentó con dos mandatarios para inaugurar el toma y daca. «Esto recién empieza», aseguran en Balcarce 50.

En un primer momento, Santilli tenía planificado viajar a Tucumán este jueves junto a Javier Milei, que brindó una exposición en la cumbre del Foro Económico del NOA (Fenoa). La gira por el norte otorgaba una oportunidad ideal para reunirse con uno de los gobernadores peronistas que tienen buena relación con la Casa Rosada: Osvaldo Jaldo.

Sin embargo, ese encuentro nunca fue confirmado por ninguna de las partes, en un contexto de marcado enfrentamiento entre la filial local de La Libertad Avanza que dirige el exministro del Interior Lisandro Catalán y los alfiles territoriales de Jaldo. En su lugar, Santilli finalmente decidió quedarse en Buenos Aires, donde coincidió con otros dos mandatarios con los que tiene un diálogo muy fluido.

Se trató del chubutense Ignacio Torres y el sanjuanino Marcelo Orrego, dos viejos conocidos de la vieja etapa del ‘Colo’ en Juntos por el Cambio. Los encuentros, celebrados por separado en una locación reservada, giraron en torno a la agenda legislativa planteada por el oficialismo para abrir el periodo de ordinarias.

«Son las dos primeras de esta nueva ronda de encuentros con gobernadores, en el marco de la nueva agenda de ordinarias, entre cuyos temas está la Ley de Glaciares», explicaron desde el Ministerio del Interior.

Así, siguiendo la voluntad del presidente, Santilli se propone volver a sentarse con una mayoría de los caudillos provinciales para encontrar los votos que necesita el oficialismo. De acuerdo a los planes del Gobierno, esa agenda comenzará a discutirse en abril, momento en el que La Libertad Avanza buscará retomar el control de la agenda pública tras semanas marcadas por denuncias y polémicas.

«Modificación del código penal, poniendo foco en el endurecimiento de las penas. Leyes sobre propiedad privada: la ley de expropiaciones, ley de tierras, ley de fuegos y la regularización dominial para la integración socio urbana. Además se avanzará con la ley de glaciares, la modificación de la ley de discapacidad y la ley de financiamiento universitario para compatibilizarlas con el equilibrio fiscal».

El listado de paquetes legislativos fue anunciado este martes por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de una reunión de la mesa política. Allí, los principales estrategas del Ejecutivo decidieron el orden de prioridades dentro del plan de 90 reformas totales a discutir durante el periodo de ordinarias que había proclamado Javier Milei para el durante su discurso de apertura de sesiones.

A modo de previa, el oficialismo logró avanzar durante las extraordinarias con el Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la Reforma Laboral, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, la Ley Penal Juvenil y la media sanción para la Ley de Glaciares. En el oficialismo sostienen que eso fue solo el inicio.

Reinaugurar su ambiciosa agenda legislativa es uno de los objetivos del Gobierno, no solo para mantener el envión reformista de las extraordinarias, sino también para alejar fantasmas y recuperar el control de la agenda tras dos semanas de escándalos crecientes.

Por un lado, la difusión mediática del peritaje informático al teléfono del trader y lobbista Mauricio Novelli renovó la atención sobre la causa $LIBRA y volvió a salpicar al presidente Javier Milei y su entorno, con audios y mensajes que hablan directamente de pagos al libertario; llamados antes y después del lanzamiento; e incluso la aparición de un supuesto contrato por US$5 millones.

Sin embargo, tuvieron mucho mayor impacto en la discusión pública las polémicas que envolvieron al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de que se conociera que su esposa, Bettina Angeletti, había sido incluida en la comitiva oficial que acompañó al presidente a Nueva York para la Argentina Week.

Al episodio se sumó el video filtrado del viaje en avión privado en Punta del Este, que desató cuestionamientos y denuncias por el costo de los pasajes, las versiones cruzadas sobre cómo se pagaron y la no aparición (hasta el momento) de las facturas. Sin embargo, la gota que colmó el vaso fue una denuncia presentada por la diputada exlibertaria Marcela Pagano contra el portavoz presidencial por una supuesta «casa de lujo» en un country bonaerense que no figura en su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.

Ese escenario, sumado a la dificultad para contener la suba de la inflación, provocó que el Gobierno perdiera las riendas de la agenda. Por eso, en Casa Rosada confían en que el tiempo haga lo suyo y poder volver a concentrar todas las fuerzas en su agenda de cambios en el Congreso.