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Marcela Pagano contra Lilia Lemoine: problemas de polleras

En dialogo con Cenital, la legisladora Marcela Pagano se refirió sobre su archienemiga Lilia Lemoine. «Siempre creyó que yo fui una facilitadora de que Javier Milei conociera a Fátima Florez, por ejemplo», señaló la diputada del bloque Coherencia, dando a entender que la parlamentaria libertaria piensa que el romance que se mantuvo entre el mandatario y la artista se debió por iniciativas de la ex periodista.  A continuación, en la misma nota, Pagano confesó que Lemoine «quiso cenar con el padre de mis dos hijos», pero aclaro que «no tuvo esa fortuna». 

La relación política y personal entre ambas legisladoras atravesó desde sus inicios en el espacio La Libertad Avanza una escalada progresiva de tensiones que terminó derivando en una ruptura política explícita, con episodios que combinaron disputas de poder, acusaciones públicas y enfrentamientos directos dentro y fuera del Congreso. El primer capítulo de la confrontación se remonta a comienzos de 2024, en el contexto de la disputa por el control de la estratégica Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados. Allí emergió una rivalidad directa entre ambas legisladoras, con Lemoine cuestionando la designación de Pagano y dejando entrever tensiones personales y políticas. 

Esa disputa no fue aislada. La interna por la comisión derivó en una crisis mayor dentro del bloque libertario, con el desplazamiento de autoridades y la primera fractura del espacio oficialista en el Congreso. En ese contexto, comenzaron a consolidarse dos líneas: una más alineada con la conducción política de Karina Milei y Martín Menem, donde se ubicaba Lemoine, y otra donde Pagano empezó a mostrar autonomía, especialmente en temas institucionales y parlamentarios.

Durante 2025, el conflicto se profundizó y se trasladó al recinto. Uno de los episodios más significativos ocurrió en una sesión clave en Diputados, cuando Pagano decidió dar quórum para habilitar el tratamiento de proyectos impulsados por la oposición, entre ellos iniciativas sobre financiamiento universitario y cuestiones fiscales resistidas por el Ejecutivo. Esa decisión generó una reacción inmediata de Lemoine, quien la acusó públicamente de traicionar al espacio y lanzó una frase que marcó un punto de quiebre: “¿Por qué no se arman un bloque junto con los K…?” 

Marcela Pagano

En esa misma línea, Lemoine reforzó sus cuestionamientos al sostener que Pagano “oficialmente está, pero sabemos que en el fondo no está”, insinuando una ruptura política de hecho dentro del bloque oficialista. La acusación de “jugar para la oposición” se convirtió desde entonces en un eje recurrente de los ataques entre ambas. El clima de confrontación alcanzó uno de sus picos durante sesiones parlamentarias atravesadas por escándalos políticos, como el debate vinculado al caso conocido como “$LIBRA”, donde la tensión interna derivó en discusiones cara a cara dentro del recinto.

Sin embargo, el episodio más violento y simbólico de la ruptura ocurrió en agosto de 2025, durante una sesión en la Cámara de Diputados marcada por el escándalo de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que involucraba a funcionarios cercanos al oficialismo. En ese contexto, Pagano tomó la palabra para cuestionar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y a dirigentes vinculados al entorno de poder, mientras Lemoine y otras diputadas oficialistas comenzaron a interrumpirla y grabarla con sus teléfonos.

La situación escaló rápidamente: Lemoine le gritó “¡Traidor!” en medio del recinto, mientras Pagano le respondía a los gritos “¡Andá a tu banca!”, en un intercambio que obligó a interrumpir la sesión.  El episodio incluyó acusaciones cruzadas sobre corrupción, referencias al caso de Diego Spagnuolo y cuestionamientos al rol de figuras como Martín Menem y otros integrantes del oficialismo.

Lilia Lemoine

Este enfrentamiento marcó la ruptura definitiva. Pagano, junto a otros legisladores como Carlos D’Alessandro, terminó alejándose del bloque de La Libertad Avanza, denunciando irregularidades internas, presiones políticas y una conducción verticalista. Entre los nombres señalados en ese proceso aparecen Martín Menem, como presidente de la Cámara, y Guillermo Francos, como articulador político del gobierno, además de referencias a operadores vinculados a áreas sensibles del Estado.

El trasfondo del alejamiento de Pagano combina factores políticos e institucionales. Por un lado, diferencias sobre el funcionamiento del Congreso y el rol del oficialismo frente a proyectos de la oposición; por otro, denuncias de manejos irregulares y disputas por espacios de poder dentro del bloque. A esto se suman tensiones personales con figuras como Lemoine, que actuó como una de las principales voceras de las críticas internas hacia la ex periodista.

En perspectiva, el vínculo entre ambas legisladoras evolucionó desde una competencia inicial por protagonismo dentro del espacio libertario hasta convertirse en un enfrentamiento abierto que reflejó las fracturas más profundas del oficialismo. Los cruces verbales, las acusaciones públicas y los episodios de alta tensión en el recinto no solo expusieron diferencias individuales, sino que también dejaron al descubierto las dificultades de cohesión interna en un espacio político que, desde su llegada al poder, enfrentó conflictos recurrentes entre sus propios dirigentes.