La reunión semanal de la mesa política se extendió más de lo usual, hasta pasadas las cinco de la tarde. En una Casa Rosada ya semi-vacía, con empleados y policías enfilando hacia la salida vestidos de civil, la banda del regimiento de Granaderos apareció en pleno Patio de las Palmeras.
El cierre intempestivo de todos los accesos, por parte de la Casa Militar, hacía presagiar algo importante, aunque el presidente Javier Milei había dejado la casa pasado el mediodía, luego de la reunión con el embajador norteamericano Peter Lamelas.
De repente, fue una Karina Milei maquillada y muy sonriente quien se ubicó frente a la banda musical, dispuesta a asistir al festejo que le prepararon sus colaboradores, al que se sumaron dirigentes de su confianza que habían participado de la reunión, Martín y Eduardo “Lule” Menem, Diego Santilli y Pilar Ramírez, que llegó especialmente para el homenaje musical, a cuento del cumpleaños número 53 de El Jefe.
Formada como para un acto oficial, la banda tocó la Avenida de las Camelias, para luego quedar inmersa en el mundo de uno de los grupos favoritos de Karina Milei: el cuarteto sueco ABBA. Mamma Mía, Dancing Queen y Chiquitita fueron los hits de los ochenta, que la homenajeada siguió con sus pies haciendo ritmo, ante la sonrisa cómplice de sus acompañantes.

Luego de las primeras restricciones, hubo una contramarcha. Por orden de la mano derecha de Karina Milei, Mara Gorini, los periodistas pudieron seguir las alternativas desde el primer piso de la Casa Rosada.
Todo terminó de modo armónico, sin problemas, aunque hubo varios de quienes participaron de la reunión de mesa política que no se quedaron al festejo. Mientras la senadora Patricia Bullrich se iba por la explanada de la calle Rivadavia, el asesor presidencial Santiago Caputo subía raudo las escaleras hacia su despacho, también en el primer piso de la casa.
El otro gran ausente fue el jefe de gabinete Manuel Adorni, complicado por las causas judiciales en su contra vinculadas con su viaje a Punta del Este y distintas propiedades a su nombre, que aparecieron en las últimas semanas. Karina Milei no pareció alterada por las ausencias: durante la tarde, bolsas de ropa de marca entraron y salieron, llevadas y traídas por los funcionarios que querían hacerle un regalo.
Para los granaderos, la cosa no terminó allí. Cruzando la reja por la calle Balcarce, continuaron con la música en plena Plaza de Mayo, para alegría de los turistas, aunque apelaron a marchas militares, más afines a su repertorio habitual en la semana en la que se rememora un nuevo aniversario de la guerra por las Islas Malvinas.
