En su cuarto día de vuelo en el espacio profundo, la tripulación de la NASA y la CSA alista los instrumentos para el encuentro lunar de mañana.
Los astronautas realizarán pruebas de pilotaje manual, estudios geológicos y observarán un eclipse solar único desde una perspectiva privilegiada a miles de kilómetros de la Tierra.
La misión Artemis II continúa su avance implacable hacia la Luna. Tras despertar con música de Chappell Roan, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen iniciaron una jornada crítica de preparación técnica y científica.
Al comenzar el sábado, la cápsula Orion se encontraba a 169 mil millas de la Tierra, acortando distancias con el satélite natural. El cronograma del día incluyó pruebas de rendimiento en el espacio profundo para evaluar las capacidades de manejo de la nave.
El piloto Victor Glover tomará el control manual de la Orion para testear sus cualidades de maniobra. Esta demostración, programada para la noche del sábado, permitirá a los ingenieros de la NASA obtener datos vitales sobre el comportamiento del vehículo en entornos extremos.
En paralelo, se llevó a cabo una prueba acústica de 24 horas dentro de la cabina. El objetivo es caracterizar el entorno sonoro de la nave y garantizar que los niveles de ruido sean los adecuados para el bienestar de la tripulación durante el resto del viaje.
El equipo científico encomendó a los astronautas una lista específica de tareas para mañana lunes. En el sobrevuelo de seis horas, la tripulación deberá analizar y fotografiar diversas características de la superficie lunar desde las ventanas de la Orion.
A diferencia de las misiones Apolo, Orion se acercará más a la Luna. Esta distancia permitirá a los astronautas observar el disco lunar completo, incluyendo regiones inexploradas de los polos norte y sur.
Los conocimientos geológicos adquiridos por los tripulantes en la Tierra serán puestos a prueba. Deberán documentar cráteres de impacto, antiguos flujos de lava y crestas superficiales, aportando datos clave sobre la composición y formación de la corteza de la Luna.
Uno de los momentos más esperados será la observación de un eclipse solar desde el espacio. La alineación entre la Orion, la Luna y el Sol permitirá a los astronautas ver cómo nuestra estrella desaparece tras el disco lunar durante aproximadamente una hora.
