Una presunta falta de registro del patentamiento de equipos de origen asiático en el mercado detractores generó tensión en la industria en un contexto de mayor ingreso de equipos importados. Mientras fabricantes locales advirtieron por un escenario de informalidad y falta de transparencia, en el segmento importador relativizaron el fenómeno y lo atribuyeron a prácticas históricas del sector y a demoras administrativas. En la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores (AFAT), su director ejecutivo, Leandro Brito Peret, encendió una señal de alerta. “Seguimos preocupados por la informalidad de la comercialización de maquinaria procedente de China.Realmente los números son importantes en la actividad productiva y trabajar en un mercado poco transparente dificulta mucho el trabajo nuestro”, afirmó.
El eje del planteo gira en torno a la brecha entre el ingreso de equipos y los registros oficiales. Según datos de 2025 de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), existe un porcentaje significativo de informalidad a la hora de registrar maquinaria autopropulsada, principalmente tractores de baja potencia que, por cuestiones de menor valor, no necesitan un crédito bancario para adquirirse; en mayores valores, el financiamiento bancario obliga a registrar para inscribir la prenda.
