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Masso-menos. Continúa con la asistencia, pero se ignora la cantidad de personas inundadas

Federico Masso , el ministro de Desarrollo Social, sigue repartiendo colchones, agua y demás ayuda a las familias damnificadas por las inundaciones en el sur de la provincia. Hay familias que todavía no recibieron ninguna ayuda, todo es desorganizado. El ministro no se caracteriza por la eficiencia, sólo estaba acostumbrado a cortar la calle y extorsionar a los gobiernos de turno por subsidios de dudoso origen. Experto.

Según dejó trascender son 300 las familias asistidas, pero todavía no sabe cuantos más hogares fueron afectados. No tiene una idea aproximada de cuántos son los damnificados por las inundaciones. A medida que va descubriendo familias inundadas les va dando lo que tiene, no lo que necesitan. Fundamentalmente colchones para que puedan dormir sobre algo digno.

Masso, encabezó un recorrido por la Escuela Luis Gianneo, en Río Chico, uno de los puntos donde se articula la distribución de asistencia. Allí supervisó el operativo que permitió una primera entrega de ayuda a 228 familias, seguida de una segunda etapa que benefició a otras 89, en las zonas más afectadas por las lluvias.

El funcionario estuvo en Colonia 1 de Santa Ana, dialogó con vecinos y visitó viviendas para constatar el impacto del fenómeno climático. Ahí se encontró a varias semanas del suceso con familias desesperadas. El Estado ausente se hizo presente. Tarde.

Equipos técnicos del ministerio iniciaron un nuevo relevamiento que este martes alcanzaba a unas 420 familias adicionales, con el objetivo de identificar necesidades y organizar nuevas entregas. No hay planificación, se hace lo que se puede porque se carece de un manual de procedimientos frente a eventos como estos, que están previsto que ocurran pero es mejor vivir ignorando que van a ocurrir. La negación implícita alivia las preocupaciones.

En simultáneo al desordenado trabajo de Masso, el Ministerio de Salud Pública, conducido por Luis Medina Ruiz, puso en marcha un operativo sanitario integral en Santa Ana y localidades cercanas.

Los equipos médicos y agentes sociosanitarios brindaron atención directa a los damnificados, con controles clínicos, provisión de medicamentos esenciales y seguimiento de casos particulares. No hay que olvidarse del impacto psicológico de estos eventos traumáticos en los niños. Al parecer este aspecto no está contemplado.

“Lo fundamental es cuidar la vida y el bienestar de las personas”, señaló el ministro de salud, como ignorando que cuando no se hacen las obras hidráulicas que contempla el Plan Hídrico elaborado hace 7 años, no se puede afirmar que se protege la vida y el bienestar de los habitantes del sur de la provincia, que están frente a una asimetría en comparación con sus comprovincianos de la zona centro y norte. Estos no se inundan ni pierden todo con una frecuencia menor a una década.

Informaron que se entregan repelentes, cremas y elementos de higiene, en un intento por prevenir enfermedades.

Mientras continúan los operativos, tanto desde Desarrollo Social como desde Salud adelantaron que la asistencia seguirá en los próximos días, aclarando que no saben cuántos son los afectados ni cuáles son las necesidades que tienen. Todo se va descubriendo a medida que avanzan los días. Todo Massomenos.