A 44 días del inicio de la guerra que mantiene en vilo a Medio Oriente, Irán y Estados Unidos terminaron esta madrugada sus negociaciones en Pakistán sin alcanzar un acuerdo de paz, mientras la región se aferra a la esperanza de que se mantenga la frágil tregua. El vicepresidente JD Vance, líder de la delegación estadounidense, abandonó Islamabad tras lamentar la ausencia de un «compromiso firme» iraní de renunciar a las armas nucleares. Irán respondió que EE.UU no supo ganarse su confianza. Pakistán reclamó a las partes que respeten el alto el fuego de dos semanas.
El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó el domingo a su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, que está dispuesto a ayudar a mediar en los esfuerzos por alcanzar la paz en Oriente Medio, informó el Kremlin. «Vladimir Putin destacó su disposición a seguir facilitando la búsqueda de una solución política y diplomática al conflicto, así como a mediar en los esfuerzos por alcanzar una paz justa y duradera en Oriente Medio», señaló el Kremlin en su comunicado sobre la conversación telefónica.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, que participó en las negociaciones con Estados Unidos este fin de semana, afirmó que Washington fue «incapaz» de ganarse la confianza de Teherán durante las negociaciones.
«Mis colegas en la delegación iraní (…) presentaron iniciativas constructivas, pero en última instancia la otra parte no pudo ganarse la confianza de la delegación iraní en esta ronda de negociaciones», dijo Qalibaf en una publicación en X.
El papa León XIV afirmó el domingo que está «más cerca que nunca, en estos días de dolor, miedo y esperanza invencible en Dios, del querido pueblo libanés», dijo ante la multitud reunida en la plaza de San Pedro tras el rezo del Regina Coeli.
El sumo pontífice señaló que «el principio de humanidad (…) conlleva una obligación moral de proteger a la población civil de los efectos atroces de la guerra»
