Por acción del viento zonda que sopló al mediodía la capital tucumana fue la ciudad más caliente del país. Fue un momento de confusión para muchos.
Los árboles volteaban hojas que se acumulaban en las veredas y cordones, naranjas en el suelo y el panorama en las plazas era desolador. Suciedad por donde se mire.

La sensación térmica fue de 36ºC, un verano de prepo y sin que nadie entienda qué le pasa al clima. Es un evento que preocupa porque la pregunta es qué hay detrás de este fenómeno.
Si bien ya se había advertido que el viernes sería caluroso, ningún anuncio se iguala a la realidad que se vivió por momentos. Ayer hubo un adelanto, pero tibio para lo que ocurrió este mediodía.

Era la escenografía de una película donde ocurren escenas llenas de dolor y drama. Es más que un cambio de temperatura.
En varias ciudades del país ocurrió un fenómeno parecido: Las Lomitas (32.6 °C), Salta (32.2 °C), Rivadavia (31.2 °C), Formosa (30.8 °C), Resistencia (30.7 °C), Roque Sáenz Peña (30.4 °C), Ituzaingó (29.8 °C), San Salvador de Jujuy (29.8 °C) y Paso de los Libres (29.6 °C).

A esto los meteorólogos lo llaman efecto de El Niño, que lo provoca el calentamiento del agua en el océano pacífico. Pero no se sabe quién prendió la hornalla para que ocurra.

Para mañana se pronostica más ráfagas durante buena parte de la jornada, que comenzará con una mínima de 15 °C. La máxima alcanzaría los 25 °C.
Para el domingo el pronóstico anticipa una temperatura mínima de 14 °C, mientras que la máxima no superaría los 18 °C. Se esperan algunas precipitaciones, pero nada detendrá a un país que quiere salir a festejar el cuarto campeonato mundial.
