Un testigo del vuelco en Córdoba,en el que murieron dos jóvenes, relató que el auto “iba a más de 160 kilómetros por hora”. “Cuando agarraron la curva se ve que no bajaron la velocidad”, analizó sobre el accidente que dejó a otros dos muchachos con heridas graves.
Uno de los sobrevivientes contó que los cuatro habían salido del boliche Rosario Chateau y volcaron en el kilómetro 44, a la altura del barrio Jorge Newbery. Más atrás venía otro grupo de chicos de la misma edad y uno de ellos contó que el auto los “pasó muy rápido”.
“Para nosotros iban a más de 160 kilómetros por hora y cuando van a agarrar la curva se ve que no bajaron la velocidad. El conductor dobló un poco y la parte izquierda se le fue para la banquina izquierda, ahí se da cuenta y volantea hacia la derecha”, detalló.
En ese momento, según el testimonio del joven, cruzó “toda la Circunvalación para el otro lado y quedó en el desagüe. Hizo un trompo sobre las cuatro ruedas y volcó cuando chocó contra el guardarraíl”.
El testigo precisó que estaban a unos 200 metros del auto y que delante de ellos, a unos 100 metros, había una camioneta y el conductor fue quien socorrió a las víctimas. “Cuando el auto nos pasó vimos que no tenía estabilidad, rebotaba mucho y si estábamos más adelante seguro nos agarraba”, sostuvo.
Al mismo tiempo, comentó que al llegar a su casa no podía dormir después de haber visto el accidente y luego vio en las noticias el fatal desenlace: “Nos dolió un montón porque tenemos la misma edad que ellos”.
El joven también resaltó que desde su salida del boliche Rosario Chateau -el mismo al que asistieron las víctimas- hasta la altura de avenida Alem “no había control de Caminera”.
“Andan muchos a muy alta velocidad a esa hora y no había ni un control. Apenas pasaron estos chicos también nos pasó una camioneta negra que venía a la misma velocidad”, resaltó en diálogo con El Doce. Todavía la Justicia intenta determinar las causas exactas del accidente.
Las víctimas fatales tenían 19 años y son Agustín Varela, que conducía el Ford Ka, y Tomás Álvarez, que iba sentado en el asiento trasero izquierdo, el sector más afectado por el choque.
Los sobrevivientes son Matías Sequeira, que iba de acompañante, y Abraham Caleb, que viajaba atrás con Tomás, ambos de 18 años. Están internados a la espera de que les den el alta.
De acuerdo a las primeras versiones, el auto venía a gran velocidad cuando cerca de las 5.20 perdió el control y despistó a la altura del kilómetro 44 de la Avenida Circunvalación de Córdoba.
El vehículo primero impactó contra un poste de luz y luego contra el guardarraíl. Después una serie de violentos golpes, quedó completamente destruido al costado de la ruta.