Categorías
Noticias Política

Exportaciones: Economía procurará asegurar los ingresos 2025

Aunque el Gobierno mira con entusiasmo los resultados de su primer año de gestión, junto con la reducción de la inflación a 2,4% mensual -por encima de las expectativas-, el riesgo país cerca de los 700 puntos y equilibrio fiscal, el año va termina con caída del PBI y con signos de alerta en el sector externo.

En los últimos días Economía dio señales de atención al comportamiento del tipo de cambio frente a las tensiones que surgen por la demanda de divisas del turismo, incentivado por la devaluación del real en Brasil y el resto de los países que se vuelven baratos para los argentinos; la mayor demanda de importaciones tras la facilitación del comercio y el «atraso» que puede evidenciar el dólar ante un ingreso alto de capitales.

En este sentido el aumento del límite para ingresar divisas del sector de servicios a través de trabajadores freelancers sin obligación de liquidar, de u$s 24 mil a u$s 36 mil por año calendario, «puede leerse como la política preventiva para enfrentar esta posible apreciación adicional», destacó un informe de LCG.

«En el mismo sentido opera la idea, todavía difusa, de usar dólares para transacciones (¿qué tipo de transacciones? ¿qué tipo de contratos?) o la baja de tasas de la semana pasada (de 35% a 32%) para desestimular el carry», agregó.

De sobrepasar con éxito los movimientos del último tramo de diciembre, un mes estacionalmente tenso en términos financieros, el Gobierno encabezado por Javier Milei y el ministro Luis Caputo, con un gabinete recientemente reacomodado en línea con los objetivos de 2025, redefinen su estrategia.

En ese sentido, la actividad económica no resulta relevante para los próximos meses pero si de cara a las elecciones de primer término. «Aun sin ser determinante para el corto plazo (pareciera que la sociedad, mayoritariamente, está evaluando al gobierno primero en otros módulos), es evidente que una actividad que no termina de repuntar con energía, restará puntos paulatinamente, poniendo más intriga en el resultado fino electoral».

Tras un primer ciclo dedicado a sentar las bases para la apertura comercial, que promete generar mayor competencia y demanda de divisas a partir del segundo semestre del próximo año, el mercado mira el impulso exportador.

Hasta octubre, las exportaciones promediaron una mejora de 17% respecto a los mismos meses del año pasado, por la recuperación de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario alentados por una mejor cosecha y por mayores ventas de combustibles a partir del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK). Para noviembre se esperan exportaciones en el orden de los u$s 6500 millones, sólo 3 % por encima en la comparación interanual, según LCG, para cerrar en torno a u$s 79.000 millones en 2024 (+18% que en 2023).

Por su parte, las importaciones, profundamente influidas por la recesión, promedian una baja de 22% anual en lo que va del año luego de haber mostrado un primer repunte en octubre (+4,5%) como resultado de las medidas de apertura y flexibilización de pagos al exterior. 

Tras la baja de alícuota del impuesto país y la ampliación del cupo para importar vía courier la consultora calcula que en noviembre las importaciones crecerán a u$s 5800 millones, (+7% a/a). Para fin de año, con un superávit que se ajusta mes a mes, la demanda de divisas de este sector representará u$s 62.000 millones para el total del año lo que significa un saldo positivo de u$s 17.000 millones.

Por eso, junto con el alivio que puede llegar desde Estados Unidos, tras la asunción de Donald Trump, por hasta u$s 25.000 millones que la Argentina negociaría no sólo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sino, incluso con el propio Tesoro norteamericano, el segundo año de gestión liberal deberá apalancar las exportaciones.

En ese sendero se leen las modificaciones que atravesó la Cancillería, con el desembarco de Juan Pazo, ex Secretario de Industria y Producción; la puesta a punto de la Ventanilla Única del Comercio Exterior (VUCE) y el mayor dinamismo que cobró la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI).

«Estamos convencidos de que la Argentina va a ser el país que más va a crecer en los próximos 30 años», destacó Caputo, en su última visita a Brasil donde se reunió con Josué Gomes da Silva, presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP).

Se trata de la mayor asociación comercial de la industria brasileña, que comenzó a trabajar con la AAICI y el consulado argentino en San Pablo para realizar una misión comercial a Buenos Aires en marzo de 2025.