Un auto de alta gama quedó destruido y casi no se lograba distinguir la marca. El conductor de una Ferrari amarilla se despistó, por causas que se desconocen, y el vehículo terminó incrustado en un campo. El choque ocurrió en la intersección de las rutas 6 y 16, a la altura de Guernica, provincia de Buenos Aires.
Pero lo que resultó extraño es que cuando llegó el personal del Destacamento Vial, el auto de alta gama estaba sin el conductor.

El vehículo fue remolcado por una grúa de la empresa Remolques Conde. Fue su titular, Alejandro Conde, quien aportó datos clave para reconstruir lo ocurrido.
