Hay sectores que repuntan en la economía y comienzan a cambiar el mapa de oportunidades de la Argentina. Hay otros, en cambio, que no paran de caer.
Un informe de la consultora Abeceb proyecta lo que cree que pasará con la energía, la minería, el agro y la industria del conocimiento. Estos sectores pueden considerarse los ganadores del rumbo libertario.
Según Abeceb, tomando un escenario de 10 años, la energía que exportó por US$5.700 millones en 2024, pasará a exportar US$36.000 millones en 2033. La minería que exportó por US$ 4.000 millones, le venderá al mundo US$ 16.000 millones en 2033. El agro, seguirá siendo el gran motor de la economía porque sus exportaciones pasarán de US$ 28.600 millones en 2024 a US$ 43.000 millones en 2033. Y la industria del conocimiento que exportó por US$ 11.000 millones el año pasado, exportará US$ 33.000 millones en 2033.
El intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner, publicó en redes sociales la preocupante situación laboral que atraviesa la ciudad del centro bonaerense y dijo que lo que pasaba era producto «del ajuste en contra de la industria del presidente Javier Milei”. Vale aclarar que Wesner es un intendente del Frente para la Victoria.
Las declaraciones del intendente se dieron en el marco del cierre de la fábrica de bolsas industriales FABI y los despidos en la planta que produce porcelanato Cerro Negro.
Olavarría no es una ciudad más. Se la puede describir como la cuna de la construcción y la obra pública ya que en ese distrito producen Loma Negra, Cementos Avellaneda y otras menos conocidas, pero del mismo rubro como Desarrolladora Imza, que es proveedor de hormigón, y varias fábricas de bloques para la construcción.
Con la obra pública paralizada, los datos estimados del mercado de la construcción son preocupantes. Aunque el sector comenzó a crecer en los últimos meses, puertas adentro estiman que este año no se terminará de recuperar de la fuerte caída de 24% del año pasado.
En 2024, la caída de despacho de cemento tuvo su peor medición desde la pandemia y los números de este año están muy por debajo del repunte máximo de 2022.
Los datos de octubre de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland indican un despacho, entre consumo interno y exportaciones, de menos de 975.000 toneladas, muy lejos de los números de 2023 cuando se despacharon 1.133.000 toneladas.
En el sector indican que el origen está asociado a la paralización de la obra pública.
La menor producción también tiene como reflejo la caída en el empleo. Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre enero de 2023 y los últimos datos oficiales de 2025 se perdieron 60.462 puestos de trabajos formales en la industria de la construcción.
Los números no son los mismos en la Cámara de la Construcción. De hecho, aseguran que el sector tiene hoy 120.000 puestos de trabajo menos que cuando asumió Milei. Los registros están basados en los números que maneja el Instituto de Estadísticas y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).
En este sentido, el mayor impacto lo vuelve a tener Olavarría con el 21% de la caída de la actividad. Según la Secretaría de Empresas e Inversiones de la Ciudad, en lo que va del año se perdieron unos 1.500 puestos de trabajo.
Hay más. La producción en las canteras también se desplomó. Según la Cámara de la Piedra de la provincia de Buenos Aires, las canteras de granito de la provincia están operando al 25% de su capacidad. Mientras en 2017 se alcanzó un pico de 2.100.000 toneladas, hoy apenas se llega a las 400.000 toneladas.
La consultora W del especialista en consumo Guillermo Oliveto hace en su último informe una radiografía de los números de la Argentina. La pobreza llega al 31,6%, un buen dato para el Gobierno ya que cuando asumió la pobreza alcanzaba al 50% de la población. La tasa de desempleo se encuentra en el 7,6% y el empleo informal es del 42%.
Si bien los números le dan un buen promedio a Milei, en el tema empleo, el sector más castigado es la construcción con pérdidas de puestos de trabajo, según los datos oficiales, que superan casi tres veces, a los puestos de trabajo que perdió otro sector de mano de obra intensiva como los textiles, confecciones y cueros y calzado, que en total suman 12.758 despidos.
Los números de consumo, según Oliveto, marcan también sectores muy ganadores, ganadores y perdedores.
Comparando enero-octubre de este año contra el mismo período del año pasado, el consumo está encabezado por la venta de autos con una suba de 55%, seguido del turismo de argentinos en el exterior con una suba de 51%. El tercer lugar quedó para la compra venta de propiedades con un aumento de 40% de las escrituras, las motos quedan en el cuarto lugar con 39% y en la quinta posición de los destacados se encuentra la venta de electrodomésticos con un aumento de 30%.
El rubro de los electrodomésticos es un claro ejemplo de cómo se está configurando el mapa argentino de producción e importación. Mientras el sector está en un gran momento de ventas, en la semana Whirpool cerró su planta de Pilar y despidió a 220 trabajadores. El motivo, tal vez, hay que buscarlo en las importaciones de China.
En los sectores que no tuvieron un mal año pero crecieron menos se encuentran los shopping centers con suba de 7% y también aparece la construcción, que comienza a recuperarse, pero todavía no llega los valores que supo tener en 2023. Los sectores más impactados por la caída del consumo son los supermercados con baja del 5,1%, cines con menos 4,7% y turismo receptivo con un registro negativo de 18%.
El 2026 está a la vuelta de la esquina, el Gobierno no parece dar marcha atrás con su política económica. En algunos sectores piensan en inversiones y en otros, en un nuevo ajuste de cinturón.
