Fue a tirar la bolsa con basura a un volquete ubicado en Leandro N. Alem al 4900, frente al Golf de Mar del Plata, y lo habitual se convirtió en extraordinario, pero por lo macabro: entre los restos del contenedor de residuos, el vecino encontró un cráneo humano.
El estremecedor hallazgo se produjo el sábado a la mañana, después de que aquel vecino, azorado, llamara al 911 para comunicar su descubrimiento. Cuando llegaron al lugar, los efectivos policiales no encontraron al denunciante, pero sí detectaron la calavera, apenas oculta entre bolsas de consorcio, cartones y cajas.
El personal de la comisaría 9a., que tiene cobertura en la zona de Playa Grande, a solo dos cuadras de la avenida Juan B. Justo, resguardó el lugar del hallazgo y convocó a personal de Policía Científica.
Según confiaron fuentes policiales citadas por medios locales, el cráneo, totalmente despojado de piel o cabellos, lucía como si hubiese sido tratado con algún tipo de compuesto químico, como si se tratara de restos óseos acondicionados para estudios de medicina.
La policía dio intervención a la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°7, a cargo del fiscal Carlos María Russo, que ordenó tareas complementarias para definir si se trata de restos propios de un hecho de criminalidad violenta y, en tal caso, identificarlos.
Preliminarmente, los peritos estimaron que el cráneo no presenta huellas de violencia reciente y que presentaría signos de que habría sido tratado químicamente, lo que sugiere que podría tratarse de material anatómico de estudio descartado de manera irregular.
El fiscal Russo ordenó la realización de un examen forense para determinar el origen del cráneo y descartar que sea producto de un hecho criminal grave.
El episodio trajo a la memoria en Mar del Plata a otro ocurrido en una fría noche de mediados de 2024, cuando una cuadrilla de recolección de residuos del partido de General Pueyrredón encontró, dentro de una bolsa de basura dejada en un cesto de Italia y Rivadavia, varios restos óseos. En ese caso intervino el fiscal Leandro Arévalo.
