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Caputo empuja a empresas a vender sus dólares para allanarle el camino al BCRA 

La paz cambiaria se impuso. El tipo de cambio retrocedió con fuerza en los últimos días hasta acercarse a los $1.400 en el segmento oficial mayorista, no sólo por una merma en la demanda, sino principalmente por una abultada oferta privada. La caída sorprendió porque se dio al mismo tiempo en que el Banco Central compró casi u$s470 millones en la semana y aún así no torció la racha bajista de la cotización.

En el mercado afirman que los inversores leyeron el mensaje del ministro Luis Caputo y actuaron en consecuencia: en la última licitación de deuda local, demostró que está dispuesto a seguir convalidando tasas de interés altas en pro de la paz cambiaria. Esto forzó a las empresas a desprenderse de dólares y a los exportadores a liquidar, lo que aumentó la oferta de divisas en el mercado de cambios.

Todo esto, en un contexto en el que aún se mantiene el efecto estacional del arranque del año, que incentiva la demanda de moneda local y siempre contribuye a la calma cambiaria. Por lo tanto, la tendencia del tipo de cambio pronto podría dar un giro debido al cambio estacional que se aproxima, aunque los operadores creen que no habrá una presión alcista muy fuerte, gracias a las buenas condiciones actuales.

«La profundización en las caídas de los dólares aparece como la reacción lógica a un Tesoro que, en tándem con el BCRA, se mostró dispuesto a sostener una política monetaria contractiva. El equipo económico del Gobierno dio una señal muy contundente con la licitación del miércoles: el sesgo de la política monetaria seguirá siendo restrictivo, en un contexto de escasa liquidez de pesos, lo que mantendrá elevadas las tasas de interés», afirma Portafolio Personal Inversiones.

El bróker de bolsa resalta que «la confirmación del sesgo contractivo terminó de convencer a los agentes económicos a desarmar tenencias en moneda extranjera«. Prueba de ello, el jueves las liquidaciones del sector agroexportador repuntaron a u$s143 millones, muy por encima de los u$s79 millones promedio de las cinco jornadas anteriores y fue el mayor registro desde principios de octubre.

A la vez, sostiene que «el mensaje» de Caputo al mercado se materializó con los rendimientos atractivos otorgados en la licitación del miércoles (con «premio») y escasa liberación de pesos. El Tesoro convalidó tasas altas en la Lecap más corta (49,16% TIREA) y, en particular, en el nuevo Boncap T30J7, cuyo rendimiento (35,75%) implicó un «premio» significativo respecto a lo que ofrecen estos instrumentos en el mercado secundario. 

Con estas tasas, el ministro de Economía rolleó casi el 100% de la deuda que vencía y, de esta manera, evitó liberar pesos en el mercado financiero, en un contexto de liquidez ya ajustada. Esto mantuvo la presión alcista sobre las tasas de interés, que se reflejó especialmente en las cauciones bursátiles. A la vez, de acuerdo con el análisis, generó un consenso en el mercado que apunta a que las tasas permanecerán altas durante un período considerable.

«La estrategia del Gobierno apunta, de este modo, a sostener tasas reales elevadas como ancla nominal y reforzar la estabilidad cambiaria, en un contexto en el que la inflación sorprendió al alza (2,8% mensual en el IPC de diciembre). El objetivo central de la licitación del miércoles fue asegurar dicho esquema, evitando una liberación prematura de pesos en el mercado financiero que pueda derivar en mayores presiones sobre el tipo de cambio», agregan los analistas de la consultora Invecq.

El mercado, sorprendido (positivamente), celebra que el BCRA ya compró más de u$s700 millones en enero y las reservas alcanzaron un récord en la era Milei. Se trata de un giro importante en la acumulación de reservas, luego de las fuertes ventas del Tesoro entre finales de diciembre y el arranque del año.

«Por los volúmenes operados, pareciera que algunas compras fueron por fuera del mercado de cambios. Así y todo, gracias a la venta de instrumentos de cobertura y una política de liquidez contractiva, el tipo de cambio oficial se mantuvo a raya, con un baja de 2,4% en la semana. La pregunta es: ¿de dónde salieron los dólares que compró el Banco Central? ¿Hubo un saldo de comercio exterior positivo o fue entrada de capitales al país?», plantea LCG. 

La consultora económica señala que, en caso de ser lo primero, las compras del Central evitaron una mayor apreciación del peso, lo cual «es muy bueno». En caso de haber sido lo segundo, implicaría que Argentina sigue con comercio exterior negativo y sería algo muy transitorio porque «acumulación de reservas por entradas de capitales suele tener vida corta». 

«Una correcta gestión de riesgos recomendaría tener un saldo de cuenta corriente positivo como para atenuar los ciclos de cambios de humor de los volátiles mercados financieros. En ese sentido, habrá que ver si los niveles actuales del tipo de cambio propician ese saldo positivo», destaca la consultora.

El mercado seguirá muy de cerca la dinámica de compras de reservas por parte del Banco Central, que por ahora supera ampliamente lo anunciado en el nuevo esquema cambiario y monetario. A la vez, seguirá el movimiento del tipo de cambio, ya que se aproxima una caída estacional en la demanda de pesos, lo que podría ejercer presiones alcistas, aunque en el mercado creen que no debería ser muy fuerte gracias a un contexto macroeconómico y financiero favorable.