El Gobierno eligió a los encargados de definir los lineamientos éticos del Ministerio de Salud, con una importante influencia pluri religiosa. La nuevca Comisión Nacional de Bioética será presidida por Mario Lugones y uno de sus desafíos será garantizar un tratamiento sanitario humanitario.
El paso previo fue, a través del decreto 893/2025 firmado por el propio Lugones el 17 de diciembre de 2025, la eliminación de la Comisión Nacional de Ética Biomédica -constituida en 1998- considerando que «no ha funcionado de manera efectiva». En ese mismo acto, se creó la Comisión Nacional de Bioética, entendiendo que «fortalecerá la coordinación, reducirá cargas y tiempos administrativos, además de optimizar la asignación de recursos y dotar de mayor coherencia, previsibilidad, seguridad jurídica y efectividad en la aplicación de los estándares éticos».
Sostenido con fondos del Ministerio de Salud, sus miembros permanecen durante cuatro años en su cargo, con la posibilidad de una renovación por igual período. Según los lineamientos del decreto que la constituyó, el criterio para seleccionar a los integrantes de la Comisión Nacional de Bioética son que sean «expertos en ética»; «especialistas del ámbito sanitario»; «personas que representen los intereses y preocupaciones de la comunidad, en especial de los grupos de personas que participan o puedan participar en investigaciones en salud» y/o «expertos de diversas disciplinas como Derecho, Filosofía, Antropología, Economía».
Entre los miembros designados se encuentran el pastor Alejandro Rodríguez -uno de los que participó del encuentro en Casa Rosada en noviembre del 2025-; el rabino Fishel Szlajen -referencia global en bioética y miembro del International Consortium for Law and Religion Studies que promueve estrechar el vínculo entre religión y derecho-; el presbítero Rubén Revello -director del Instituto de Bioética de la UCA y expreso antagonista a la eutanasia-; y las médicas Damasia Becú-Villalobos -presidenta de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires-; Rosa Pace -coordinadora del Centro de Bioética del Hospital Italiano de Buenos Aires-; y Mariana Durand -quien será secretaria de la Comisión, en el marco de su rol de directora Nacional de Relaciones Institucionales del Ministerio-.
Según el decreto 893/2025 que lo constituyó, entre las funciones de la Comisión Nacional de Bioética se encuentran:
- «Asesorar con el fin de asegurar y garantizar el derecho a la salud y la plena vigencia de la dignidad de la persona humana en la investigación clínica, en la calidad de la atención médica y en la humanización de la medicina en general».
- Acreditar «a los Comités de Ética en Investigación (CEI) de las Instituciones Nacionales que desarrollen investigaciones en seres humanos y que no se encuentren acreditados».
- «Promover la creación de centros de información y documentación con el objeto de sistematizar y difundir los conocimientos científicos y tecnológicos vinculados a la bioética«.
- «Elaborar estudios, informes consultivos o recomendaciones acerca de conflictos e implicancias éticas existentes en el campo de la salud u otras disciplinas científicas que tengan impacto para la preservación de la vida humana, su calidad, la relación del ser humano con el medioambiente y el acceso a los progresos y avances del conocimiento y tecnologías en las áreas de la salud, la biología y la medicina».
- «Generar recomendaciones sobre la aplicación de normativas y regulaciones referidas a la bioética y la investigación en seres humanos».
- «Propiciar debates sobre asuntos bioéticos con la participación de los diversos sectores sociales».
- «Promover que en las instituciones de salud pública y privada, nacionales y provinciales, funcionen Comités de Bioética y Comités de Ética en Investigación, estableciendo criterios para el desarrollo de los mismos».
- «Emitir recomendaciones sobre los casos que planteen dilemas bioéticos, éticos en la atención de la salud, la investigación biomédica o la incorporación de nuevas tecnologías, que se sometan a su consideración».
