El Banco Central de la República Argentina (BCRA) sostiene su estrategia para fortalecer las reservas internacionales y ya sumó 14 jornadas consecutivas con compras de dólares. Este jueves, la entidad adquirió USD 80 millones, lo que eleva el total acumulado en enero a más de USD 900 millones.
En total, el BCRA adquirió USD 903 millones en las últimas catorce ruedas. Las reservas brutas, que no incluyen los pasivos, alcanzaron los USD 45.399 millones tras un aumento diario de USD 322 millones, situándose en el nivel más alto desde mediados de septiembre de 2021.
Más allá de las compras oficiales, un factor determinante para el aumento de las reservas en moneda extranjera es el alza del precio internacional del oro. El Central cuenta con unas 1,98 millones de onzas troy, que en la última rueda superaron los USD 4.900 por unidad.
De acuerdo con proyecciones oficiales, la compra de divisas en 2026 podría ubicarse entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, dependiendo del avance de la remonetización de la economía. Santiago Bausili, titular del organismo, señaló que la capacidad de sumar reservas dependerá de la demanda de dinero y de la liquidez disponible en el mercado cambiario durante el año.
El BCRA restringe el volumen de dólares que puede adquirir diariamente, estableciendo un límite del 5% sobre el total negociado en el Mercado Libre de Cambios (MLC). La medida apunta a preservar la estabilidad de las operaciones, aunque en ocasiones puntuales ese porcentaje fue superado. Estimaciones privadas atribuyen esas diferencias a compras realizadas fuera del MLC.
En paralelo, el tipo de cambio mayorista cayó un peso o 0,1% hasta los 1.429,50 pesos, en un mercado que exhibió un volumen de operaciones de 330,6 millones de dólares. De esta manera, la cotización al por mayor registró su valor más bajo desde el 20 de noviembre, cuando se ubicó en $1.425, hace dos meses.
A la vez, la autoridad monetaria fijó el tope de la banda cambiaria en $1.553,58, lo que ubica al mayorista a 124,08 pesos o un 8,7% por debajo de ese valor, marcando la mayor distancia respecto al límite de libre flotación desde el 14 de octubre, cuando se situó en 9,4%.
En una entrevista con Bloomberg, el presidente Javier Milei defendió el mecanismo de las bandas cambiarias ajustadas por inflación al considerar que “Argentina debe transitar hacia un régimen cambiario libre pero que, por ahora, utiliza las bandas como referencia”. Milei precisó que las bandas dejarán de existir cuando se haya absorbido totalmente el exceso de liquidez y la inflación local alcance estándares similares a los del resto del mundo.
Al mismo tiempo, el jefe de Estado abordó la cuestión del acceso a financiamiento internacional y señaló que el país no tiene una urgencia por obtener crédito externo tras el pago de deuda por USD 4.200 millones de comienzos de enero. “Argentina tiene déficit cero y paga los intereses con superávit”, expresó. Además, indicó que la meta principal pasa por robustecer el mercado de capitales local y disminuir la exposición a deuda del extranjero, en línea con lo que había anticipado el ministro de Economía Luis Caputo. “En el peor de los casos, lo único que iríamos a buscar es el rollover”, subrayó.
El pasado 9 de enero, el Tesoro Nacional apeló a un combo de alternativas para cumplir con los compromisos. Una parte provino de las compras directas del Ministerio de Economía dentro y fuera del mercado cambiario. También se utilizaron los fondos adquiridos en la emisión del BONAR 2029N por USD 910 millones, así como los recursos provenientes de las concesiones de las cuatro hidroeléctricas del Comahue. Por último, Economía le compró al BCRA una porción de los USD 3.000 millones que la entidad obtuvo mediante un repo con bancos internacionales.
Hacia adelante, el Gobierno enfrenta otro vencimiento de bonos Globales y Bonares por más de USD 4.200 millones a comienzos de julio. Si bien el equipo económico busca reducir la dependencia de Wall Street, no se descarta que acudan a los mercados internacionales para refinanciar al menos parte de los pagos. Una condición clave para que la tasa sea menor al 9% anual es que el riesgo país profundice la tendencia bajista y se posicione y se mantenga por debajo de los 500 puntos básicos, mientras hoy se ubica en torno a las 554 unidades.
