Ocurrió un episodio que pareciera pensado para una película dramática, con una escena calculada y bien pensada.
Un hombre no vidente que se dispuso a cruzar la calle en la intersección de Independencia y Chile y se encontró con un camión parado que trasladaba hierros, que por su tamaño sobresalían las dimensiones de la caja del vehículo, entonces quedó atrapado entre el camión y la carga. Dio la casualidad que arrancó justo en el momento que la persona no vidente se encontraba debajo de los hierros transportados y fue arrastró.
No fue una tragedia, solo un susto. El hombre de 72 años fue asistido por los parroquianos que se encontraban en ese lugar, se llamó a emergencia y en una ambulancia se trasladó al accidentado a un CAPS con lesiones leves.
