Seif al-Islam Khadafy, el hijo y en su momento heredero aparente del fallecido mandatario libio Muammar Khadafy, fue asesinado este martes en la ciudad de Zintan, Libia, a 136 kilómetros al suroeste de la capital, Trípoli.
La fiscalía de Libia anunció este miércoles la apertura de una investigación sobre el asesinato. Según informó, se habían enviado peritos forenses a Zintan y añadió que se estaban realizando esfuerzos para identificar a los sospechosos.
Khadafy “murió por heridas de arma de fuego”, indicó la oficina en un comunicado, agregando que los investigadores buscaban “hablar con testigos y con cualquiera que pueda arrojar luz sobre el incidente”.
Un abogado del Khadafy, el francés Marcel Ceccaldi, dijo que su cliente fue asesinado por un “comando de cuatro hombres” no identificado que irrumpió en su casa en Zenten el martes. “Por el momento, no se sabe” quiénes son los responsables del asesinato de Khadafy, informó Ceccaldi, que afirmó haber hablado con su cliente hace unas tres semanas.
También dijo haberse enterado hace unos diez días a través de uno de los allegados de la víctima “que había problemas con su seguridad”.
Khaled al-Zaidi, otro abogado de Seif al-Islam, también confirmó su muerte a través de Facebook y, más tarde, se le sumó Abdullah Othman Abdurrahim, que representó a Khadafy en el diálogo político mediado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que tenía como objetivo resolver el prolongado conflicto de Libia.
Abdurrahim tampoco proporcionó más detalles, pero el medio de comunicación libio Fawasel Media lo citó y afirmó que hombres armados mataron a Seif al-Islam en su casa. Además señaló que los fiscales estaban investigando el asesinato.
Seif al-Islam, nacido en junio de 1972 en Trípoli, era el segundo hijo Muammar Khadafy. Estudió para obtener un doctorado en la London School of Economics y era visto como el rostro reformista del régimen de Gadafi.

Khadafy fue derrocado en un levantamiento popular respaldado por la OTAN en 2011 después de más de 40 años en el poder. El dictador murió en octubre de ese año a manos de una turba que lo apresó cerca de la ciudad de Sirte, en el centro del país.
Desde entonces, el país ha caído en el caos y se ha dividido entre grupos armados rivales y milicias. Libia sigue dividida entre un gobierno respaldado por la ONU, con sede en Trípoli, en el oeste, y una administración rival en Bengasi, en el este, aunque ninguna de las autoridades ha comentado la muerte de Saif al-Islam.
Considerado durante mucho tiempo como el posible sucesor de Muammar Khadafy antes de la caída del régimen, trató de dar imagen de moderado y reformista. Un intento que se vino abajo cuando ese año prometió un baño de sangre por las revueltas en contra del gobierno de su padre.
Seif al-Islam fue capturado por combatientes de Zintan a finales de 2011 mientras intentaba huir al país vecino Níger. Los combatientes lo liberaron en junio de 2017 después de que uno de los gobiernos rivales de Libia le concediera amnistía y desde entonces vivía en Zintan.
Un tribunal libio lo declaró culpable de incitar a la violencia y matar a manifestantes, y en 2015 lo sentenció en ausencia a muerte. También era buscado por la Corte Penal Internacional por cargos de crímenes contra la humanidad relacionados con el levantamiento de 2011.
En noviembre de 2021, Seif al-Islam anunció su candidatura en las elecciones presidenciales de Libia. En ese momento, el Comité Nacional de Elecciones lo descalificó, pero las elecciones no se llevaron a cabo debido a disputas entre administraciones rivales y grupos armados que han gobernado Libia desde el sangriento derrocamiento de Moamar Gadafi.
